Cap?tulo 9

Tomado riesgos para sobrevivir

¿Cómo podía Ben Gurión declarar la independencia cuando era consciente que con la finalización de la evacuación de los britanicos el 15 de Mayo, el nuevo estado sería invadido por los ejercitos regulares de los estados árabes limítrofes y cuando había sido advertido por el liderazgo militar acerca de que éstos tendrían una avasallante ventaja en cantidad de hombres y armamentos?

 

El 29 de noviembre de 1947, era una tarde de sábado, en New York. La Asamblea General de las naciones Unidas acababa de votar la partición de Palestina en un estado árabe y otro judío. Fue un momento maravilloso. Un estado judío por el que el Movimiento Sionista había trabajado durante los últimos 50 años tomaría forma el 15 de mayo de 1948. Lo que el pueblo judío había añorado durante siglos de exilio estaba a pinto de convertirse en realidad.

A 6000 millas de distancia, en Palestina, era media noche. David Ben Gurión recibió la noticia más soberbio de lo que podía esperarse del líder del Yishuv. Sabía desde hacía años que cuando ese momento llegara implicaría una guerra con todos los estados árabes limítrofes y con los árabes de Palestina. Incluso cabía la posibilidad de que los judíos se vieran obligados a luchar contra los británicos. Ben Gurión había hecho todo lo que pudo para prepararse para esa confrontación pero no había ninguna garantía que los judíos de Palestina resultaran victoriosos.

Años más tarde, “el viejo”, como lo llamaban, contó muchas codas acerca de su larga carrera que había comenzado como la de un joven jalutz, líder del Movimiento Laborista, presidente de la Histadrut, presidente del Ejecutivo Palestino de la Agencia Judía, primer Primer Ministro y Ministro de Defensa del Estado de Israel:

 

No teníamos ilusiones de que con el logro de la independencia nos permitan vivir en paz. Debíamos prepararnos lo mejor posible contra la agresión que predecíamos como una cosa obvia...   Como jefe de la Agencia Judía... durante años me preocupé  de la adquisición de equipamiento militar en el  extranjero. Habíamos reunido ciertas reservas aquí y allá en el mundo. ¿Pero que beneficio nos traerían esperándonos en algún país lejano? Estoy agradecido de haber tenido a suficiente comprensión de las necesidades futuras como para invertir los limitados fondos a mi disposición no sólo en armamento sino también en maquinaria y equipos para la producción autónoma de armamentos y maquinaria pesada de guerra tales como puentes anfibios  SPAN .

Pero...   no podremos traer este precioso material mientras estén los británicos aquí y se corra el riesgo de su confiscación.

 

Las armas deben ser usadas por personas y en ese punto Ben Gurión se sentía más seguro. Aún no había suficientes judíos en Eretz Israel, sólo unos 650.000 en 1948 (hoy hay más que el doble en la zona de Tel Aviv). Sin embrago, éstos era las personas más motivadas del mundo. Los judíos que vivían en Eretz Israel habían llegado en las últimas décadas durante las así llamadas 5 aliot (olas migratorias) y durante los años la Segunda Guerra Mundial.  Había entre ellos fundamentalmente tres clases:

 

1. Aquellos que habían llegado por fuertes razones ideológicas, que eran atraídos por Eretz Israel.

 

2. Aquellos que no podían seguir viviendo donde habían nacido y no tenían otro lugar para ir, que eran empujados hacia Eretz Israel.

 

3. Y aquellos que habían nacido en Eretz Israel, los sabras (el dulce fruto que está tras las espinas), los nuevos judíos para quienes Eretz Israel era simple y naturalmente su hogar.

 

Ben Gurión sabía que cuando el momento llegara esas personas, hombres, mujeres y niños lucharían hasta el último aliento  para defender todo aquello en lo que creían, todo lo que tenían, sus hogares, sus propias vidas. Ben Gurión también sabía que estas 650.000 personas era un mundo apartes del Shtetl estereotípico  o del judío medieval, que  exponía el cuello o gritaba impotente o que se agachaba de miedo mientras murmuraba una última plegaria “Shmá Israel”...

Las 650.000 personas que él lideraba no eran un ejército agresivo, militarista ni entrenado; pero se asegurarían de que el enemigo no se cuestione en  ningún momento su resolución a defenderse.

 

Sumado a esto, algunos habían sido entrenados. Para 1948 el Yishuv tenía una red y una tradición de defensa. El Yishuv había producido su propio cuerpo de defensa, el Hashomer, el Guardián, aún antes de que Jabotinsky organizara los Batallones Hebreos en el Ejército Británico durante la Primer Guerra Mundial. Sus miembros tenían una misión inmediata: proteger la propiedad judía. Uno de los fundadores de la organización lo expresó claramente:

... decidimos ir a proteger la propiedad judía...   y pusimos un líder para que nos comandara. Nos unimos juntos bajo una constitución que establecía al disciplina estricta...

 

Así como otras cosas en los primeros años del sionismo, estos orígenes prácticos del Hashomer tenían reminiscencias bíblicas:

Sobre tus murallas, Oh Jerusalén, he puesto guardias...   Isaías 62: 6

 

 

Ya en 1912, los líderes del Hashomer, sostenían que la organización tenía que ser establecida en todo el país.

 

La necesidad de organizarse para poder defenderse se hizo más notoria entre los judíos del Yishuv después de la Primera Guerra Mundial. Crearon entonces la Haganá, defensa.  Durante los primeros años la Haganá era de hecho una milicia: sus miembros se entrenaban regularmente y prestaban servicio en momento de emergencia pero no era una fuerza regular ni profesional.  Permaneciendo como una organización apolítica rápidamente incluyó a miles de voluntarios de todas las poblaciones de Eretz Israel, y quedó bajo al autoridad directa de los líderes del Yishuv. La “prueba  de fuego” de la Haganá fue durante los disturbios árabes de 1936-39. Bajo  los ataques de la guerrilla árabe la Haganá se transformó en un cuerpo militarmente experimentado desarrollando una amplia variedad de métodos para enfrentar los ataques terroristas. Su estrategia política fue la Havlagá, contención: no tomó la ofensiva contra la población civil de los árabes locales.

 

1939 representó un retroceso notorio para la causa sionista en Palestina, Los británicos habían dejado de lado las recordaciones de la partición de Palestina dadas por la Comisión Peel. Bajo el impacto de la continua revuelta árabe y la crisis que se acercaba en Europa y el Lejano Oriente que concluyó con el estallido de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, los británicos  realizaron una  reevaluación de la situación y promulgaron el famosos Libro Blanco el 17 de mayo de 1939. Este era de hecho una negación de la política británica implementada en las dos últimas décadas. Los ingleses prohibieron inmediatamente la venta de tierra a los judíos y limitaron la inmigración judía a 75.000 personas durante los primeros cinco años posteriores al Libro Blanco, después debería cesar completamente. Unos meses después cuando la estalló la guerra Ben Gurión enmarcó la política del Yishuv en relación a los británicos de la siguiente manera:

Debemos ayudar a los británicos en la guerra como si el Libro Blanco no existiera  y debemos oponernos al Libro Blanco como si no existiera la guerra.

 

La experiencia militar del Yishuv se acrecentó dramáticamente durante los años de la Segunda Guerra Mundial. En primer lugar, muchos miembros del Yishuv combatieron con las fuerzas británicas. En el marco de la Haganá se estableció un cuerpo de paracaidistas, se amplió la industria de producción de armas, fue desarrollada la inteligencia y fue especialmente entrenada una fuerza de choque, llamada Palmaj - Plugot Majatz - Comando de Choque. La Haganá también organizó la inmigración ilegal desde Europa actividad que continuó después de la guerra hasta la independencia.

 

Se organizaron también pequeños grupos militares, que no estaban bajo la autoridad de los  líderes electos del Yishuv. En desacuerdo con la política de contención y posteriormente con la política de colaboración con los británicos contra el en enemigo nazi en común durante la Segunda Guerra Mundial, el Partido Revisionista de Jabotinsky creó el Etzel  (Irgún Tzvaí Leumí - Organización Militar Nacional). El Irgún como se lo llamaba comúnmente, se rebeló contra los británicos bajo el liderazgo de Menajem Begin. Después de la guerra combinaron algunas de sus actividades con las de la Haganá y el Palmaj, pero generalmente realizaban sus propias misiones, provocando incluso la oposición de gran parte del Yishuv.

Sumado al alto grado de entrenamiento militar que recibieron miles de judíos en Palestina, en algunas de las unidades surgieron líderes destacados. Solamente el Palmaj tenía en sus filas a jóvenes tales como: Yitzjak Rabin, Moshé Dayan, Yigal Alón. El Irgún tenía a Begin y una organización que se escindió del Irgún, llamada Leji (Lojame Jerut Israel - Combatientes por la Libertad de Israel) tenía a Yitzjak Shamir.

 

El Holocausto convirtió a la empresa sionista en un imperativo absoluto. Ya antes de la guerra hubo incidentes en los que judíos intentando salir de Europa habían sido devueltos a los puertos de otros países civilizados. Durante la guerra no se pudo aliviar el sentido de impotencia, desesperación y horror. Después de la guerra había unos cientos de miles que habían logrado sobrevivir y que eran ahora literalmente desposeídos, no tenían hogar ni país dispuesto a tomar responsabilidad legal por ellos. Eran más que personas desplazadas: pertenecientes a ningún lugar, no eran personas.  Sumados a aquellos que habían sido físicamente destruidos, había aún con vida, aquellos que lo estaban legalmente,

 

La idea de que había un lugar que no solo los dejaría entrar sino que también los quería, que veía su razón de ser en su protección y su defensa, era un lugar para ir a él y luchar por él. Aún si Ben Gurión no tenía las armas que necesitaba pero tenía la verdadera arma clave bajo su control; tenía un pueblo que simplemente no podía permitirse perder y una organización que sin duda produciría una victoria.

 

El mapa que la Asamblea General de las Naciones Unidas presentó fue sin duda mucho mejor que el recomendado diez años antes por la Comisión Peel. Incluía vastas zonas de la Galilea (no toda); toda la región de la costa desde Ako, pasando por Haifa hasta el sur de Tel Aviv y Yafo; la mayor parte del Neguev hasta el Golfo de Aqaba. No incluía Jerusalén, que estaba considerada como parte de una zona internacional. Había una concepción de unión económica entre el estado árabe y el estado judío.

 

Visto desde cualquier evaluación razonable las fronteras del estado propuesto a los judíos eras tan frágiles que parecía tener pocas posibilidades ante el esperado ataque combinado de los árabes palestinos locales y los estados árabes, Para poder defender todas esas áreas  se necesitaban más recursos materiales y humanos de lo que los judíos tenían,. Había muchas rutas que podían fácilmente ser bloqueadas y de este modo las líneas de abastecimiento a zonas completadas podían ser cortadas. La presencia británica permitía a los judíos defender sólo posiciones, no tomar la ofensiva, ya que hacerlo implicaba tener que luchar contra os británicos,.

 

Para marzo de 1948  los británicos comenzaron lentamente a retirar sus fuerzas de Palestina. Debían completar la retirada hasta el 15 de mayo. Jerusalén fue bloqueada; el bloque de asentimientos de Etzion al sur de Jerusalén, era atacado así como los poblados en la Galilea. El liderazgo militar del Yishuv recomendaba al liderazgo político, encabezado por Ben Gurión, que había que tomar la ofensiva; el Yishuv estaba siendo estrangulado. Esto implicaba la necesidad de utilizar nuevas tácticas  militares, atacar sin tener las armas apropiadas y corriendo el riesgo de que se agotaran las municiones; eso significaba tratar de hacer entrar al país más armas y municiones mientras los británicos habían bloqueado la venta de las mismas a los judíos, esto implicaba que los ingleses tomarían parte en la lucha. Ben Gurión lo recuerda así:

 

Si el aislamiento y la falta de armas era las dificultades centrales a las que se enfrentaba la población en general, en los cuarteles, donde asumí la responsabilidad de las operaciones militares, teníamos una clase diferente de problemas.

En primer lugar, debíamos ajustar nuestro pensamiento de “bomberos” de tipo defensivo con el que siempre habíamos luchado al marco de una guerra a nivel nacional y en varios frentes...

Ahora era imperativo ordenar cada acción de acuerdo a una situación general...  Le dije a los oficiales... ‘Debemos concentrar nuestras fuerzas y comprometerlas de acuerdo a un plan general para atacar al enemigo...   Para destruir su maquinaria de guerra, debemos ir más allá del contraataque combatiéndolos no sólo en los sectores de Israel que hayan invadido sin en sus propios territorios. Debemos trasladar la batalla hacia ellos”.

 

Era una posición agonizante, pero la decisión de Ben Gurión de salir a la ofensiva derivaba del elemento de ein breira - no hay otra alternativa - más que rendirse. A mediados de mayo la ofensiva tenía éxito. Tan desesperada como fue la decisión , había que tomar ahora otra no menos difícil.

 

Si bien la situación militar del estado emergente había mejorado  (aún si era muy frágil) la posición política y diplomática del mismo estaban en peligro.

Hasta ahora la lucha entre judíos y árabes había sido relativamente limitada debido debido en parte a la presencia de los británicos y en parte al carácter de los bandos combatientes. Los árabes era palestinos locales (aún si estaban apoyados por voluntarios de los países árabes). Ben Gurión era consciente que con la finalización de la evacuación de los británicos el 15 de Mayo, el nuevo estado sería invadido por los ejércitos regulares liderazgo militar acerca de que los ejércitos árabes tendrían una avasallante ventaja en cantidad de hombres y armamentos.

 

Más aún, a medida que el combate se intensificaba en Palestina, los americanos, que habían apoyado la idea de la aprtición, presionaban al liderazgo sionista para que éste postergara la Declaración de la Independencia Judía. Por un instante los norteamericanos juguetearon con la idea de ayudar a crear en el caos de una amarga lucha. Se insinuó también que los norteamericanos interrumpierían el flujo de los fondos filantropicos que llegaban al nuevo estado.

 

La decisión de Ben Gurión, de declaran la independencia tiene el peso de haber cambiado el rumbo de las necesidades históricas a su favor. Las tácticas militares de las fuerzas judías ampliamente superiores, así como su básica motivación le permitieron a Ben Gurión pasar la más alta prueba de liderazgo.

 

 

Fuentes

 

Todas las cubiertas están ocupadas por literas de cuatro pisos. Un palomar - dice mi vecino de arriba mientras se saca la ropa y la mete bajo su cabeza. La distancia entre las literas es muy poca, uno sólo se puede acostar, no estar sentado. Los pasillos son muy angostos. Hay muchos jóvenes jalutzim, muchos niños, mujeres, inválidos. Hay también enfermos y me parece que también un número considerable de mujeres embarazadas. Nosotros estamos en la cubierta más baja. Estamos muy cerca del mar y él de nosotros. Hay alrrededor de 2000 personas en nuestra cubierta. Para lavarse las manos y la cara o para ir al baño, hacemos largas horas de cola. El recinto es muy pequeño. Los tabiques entre los compartimentos son bajos, se puede estirar la mano y saludar al compañero o la compañera del compartimento de al lado. Los bebes están sedientos, hace calor. El aire está cargado, pesado, impregnado de olores de aceite y chapa ardientes. Es difícil respirar.

Pero a pesar de todo hay buena voluntad y buen ánimo. De vez en cuando se escucha alguna queja pero son asuntos insignificantes frente a la desición empecinada de llegar a Eretz Israel.

Hay orden y organización y cada uno sabe cuál es su lugar y su función. Las comidas se sirven en el salón y los enfermos reciben ayuda rápidamente. Hay muchos conocidos y amigos. Sobre la litera un padre enseña a sus hijos el Génesis... Los niños hablan del joven capitán de Eretz Israel que está con nosotros , del destructor británico que navega tras nuestro y el mar profundo que se abre a nuestros pies. Las mujeres débiles. cansadas, se ubicaron junto a las pocas claraboyas abiertas a lso costados del barco. Por los parlantes se escuchan de vez en cuando instrucciones en varios idiomas: hebreo, yddish, húngaro, etc. por la noche no se puede circular por los angostos pasillos. Donde había un ríncon libre, alli, un niño o un anciano encontró lugar para apoyar su cansado cuerpo durante la noche, sobre el piso, sobre una bolsa, sobre un banco de madera. Hay quienes duermen sentado con la cabeza entre las piernas. Lo importante, es que sea lo más cerca posible de la claraboya completamente abierta.

 

Yizjak ganuz, Kisufim VeSaar (Añoranza y tormenta) Misrad HaBitajón Hotzaa LaOr, 1985, Tomado de ¨Volver a vivir¨, Ed. Yad Vashem.

  

 

Acta de Proclamación del Estado de Israel

 

La Tierra de Israel ha sido la cuna del pueblo judío. Aquí se forjó su personalidad espiritual religiosa y nacional. Aquí ha vivido como pueblo libre y soberano. Aquí ha creado  una cultura con valores nacionales  y  universales y ha legado al mundo el eterno Libro de los Libros.

 

Luego de haber sido desterrado por la fuerza, el pueblo judío le guardó fidelidad en todos los países de su dispersión y jamás dejó de rogar por el retorno a su país, ni de confiar en que restauraría en él su independencia nacional.

 

Impulsados por este vínculo histórico y tradicional, los judíos han luchado, en el curso de las generaciones, para retornar a su antigua patria y arraigarse en ella. En generaciones recientes retornaron en masa, Pioneros veteranos, defensores y nuevos inmigrantes que franquearon el bloqueo, redimieron los yermos, revivieron su lengua hebrea, construyeron ciudades y aldeas. Fundaron una pujante sociedad, dotada de economía y cultura propias, amante de la paz pero capaz de defenderse por sí misma, y portadora de progreso para todos los habitantes del país, que aspira a la independencia y a la soberanía.

 

En el año 1897 se reunió el Primer Congreso Sionista, respondiendo al llamado de Theodor Hertzl, visionario del Estado  Judío y proclamó el derecho del pueblo judío a la restauración nacional en propio país.

 

Este derecho fue reconocido por la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917 y ratificado por el Mandato de la Liga de las Naciones, que otorgó validez internacional explícita al vínculo histórico entre el pueblo judío y la Tierra de Israel y el derecho del pueblo judío a reconstruir su Hogar Nacional.

 

La hecatombe que exterminó en nuestros tiempos a millones de judíos en Europa, volvió a probar claramente la imperiosa necesidad de resolver el problema de los judíos sin patria ni independencia, restaurando el Estado Judío en la Tierra de Israel, que abrirá sus puertas a todos los judíos y los llevará  a una posición de nación  con igualdad de derechos en la familia de las naciones.

 

Pese a las dificultades, los obstáculos y peligros, los sobrevivientes de al horrenda matanza nazi en Europa, así como los judíos de otros países, jamás han dejado de inmigrar a la Tierra de Israel y no han cesado de exigir su derecho a una vida de dignidad, trabajo y justicia en la patria de su pueblo, Durante la segunda guerra mundial, la población judía de la Tierra de Israel contribuyó hasta el máximo a la lucha que las naciones amantes de la libertas y de la paz libraron contra la barbarie nazi, Su esfuerzo bélico y la sangre derramada por sus soldados le valieron el derecho a contarse entre los pueblos fundadores de las Naciones Unidas.

 

El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución disponiendo la creación de un Estado Judío en la Tierra de Israel, y exigió a los habitantes que tomen ellos mismos todas las medidas necesarias para la ejecución  de la misma. Este reconocimiento por parte de las Naciones Unidas, del derecho del pueblo judío a crear su propio Estado, es irrevocable. Es el derecho natural del pueblo judío, como de cualquier otro pueblo: desarrollar una existencia independiente en su Estado soberano,.

 

Por consiguiente nosotros, los miembros del Consejo del Pueblo, representantes de la población judía en la Tierra de Israel y del Movimiento Sionista, nos hemos reunido hoy, en el día de la terminación del Mandato Británico sobre Palestina y en virtud de nuestro derecho natural e histórico  y de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamamos la creación de un Estado Judío en la Tierra de Israel: el Estado de Israel.

Resolvemos que a partir del momento que termina el Mandato , esta medianoche entre el 5 y el 6 de Yiar, el decimoquinto día de mayo de 1948, y hasta el establecimiento de las autoridades electas y permanentes el Estado, de acuerdo con la Constitución que será promulgada por la Asamblea Constituyente a más tardar el 1 de octubre de 1948, el Consejo Nacional actuará en calidad de Consejo Provisional del Estado y su brazo ejecutivo, la Administración Nacional, constituirá el Gobierno Provisional del Estado Judío, que se llamará Israel.

El Estado de Israel permanecerá acierto a la inmigración judía de todos los países. Promoverá el desarrollo del país para el bien de todos sus habitantes. Se basará en principios de libertad, justicia y paz, a la luz de las enseñanzas de los profetas de Israel. Mantendrá una completa igualdad de derechos sociales y políticos para todos sus ciudadanos sin diferencia de credo, raza o sexo. Garantizará la libertad de culto, conciencia, idioma, enseñanza y cultura. Salvaguardará los lugares santos de todas las religiones. Será fiel a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

El Estado de Israel estará dispuesto a cooperar con los organismos y representantes de las Naciones Unidas para llevar a la práctica la resolución de la Asamblea General del 29 de noviembre de 1947, y tomará las medidas necesarias para crear la unión económica de toda la Tierra de Israel.

Apelamos a las Naciones Unidas para que ayuden al pueblo judío en la construcción de su Estado y a admitir al Estado de Israel en la familia de las naciones.

Exhortamos a los habitantes árabes del Estado de Israel - aún en medio de la agresión sangrienta que se lleva a cabo contra nosotros desde  hace meses - a mantener la paz y participar en la construcción del Estado, sobre la base de plenos derechos civiles y de una representación adecuada en todas sus instituciones provisionales y permanentes.

Ofrecemos la paz y la amistas a todos los países vecinos y a sus pueblos, y los invitamos a cooperar con el pueblo judío  independiente en su país, en base a la ayuda mutua.  El Estado de Israel está dispuesto a colaborar en el esfuerzo común por el progreso del Medio Oriente en su totalidad.

Llamamos al pueblo judío de toda la diáspora a congregarse en torno a la población del Estado y a secundarlo en sus tareas de inmigración y construcción, y en su gran empresa por la materialización de sus aspiraciones milenarias de redención de Israel.

Con fe en el Todopoderoso firmamos de nuestro puño y letra esta declaración en la sesión del Consejo Provisional del Estado, sobre el suelo de la patria, en la ciudad de Tel Aviv, este día víspera de Sábado, el 5 de Yiar de 5708, catorce de mayo de mil novecientos cuarenta y ocho.

 

David Ben Gurión                    Zeraj Warhaftig                      Aharon Zisling

Daniel Auster                            Hertzl Vardi                            MoshéKolodny

Mordejai Bentov                       Rachel Cohen                        Eliezer Kaplan

Itzjak Ben Tzví                           Rab. Kalman Cahana           Abraham Katzenelson

                                 Elihau Berlin                             Saadia Kabashi                    Feliz Rosemblueth

Fritz Bernstein                          Rab. Itzjak Levin                    David Remez

Rab. Wolf Gold                         Meir D. levisntein                  Berl repetur   

Meir Grabovsky                        Tzvi Luria                                Mordejai Chattner

Itzjak Gruenbaum                     Golda Meyerson                    Bentzion Steinberg  

Dr. Abraham Granovsky            Najum Nir                               B. Shitrit        

Elihau Dobkin                           Tzvi Segal                              Moshé Shapira

Meir Vilner-Rubner                   Rab. I. Lev Hacohen Fishman     

Moshé Shertok                         David T. Pinkas

 

 

                       

En Bandeja de Plata

                                              por  Natan Alterman

           

"No se le concede un

Estado a un Pueblo

en bandeja de plata"     Jaim Weizmann

 

La tierra calla, los cielos arrebolados se oscurecen lentamente

sobre fronteras humeantes.

Una nación - con el corazón desgarrado más respirando...

está recibiendo un milagro,

único que no tiene par...

 

Se está preparando para la ceremonia - hizo frente al cerco

y le pudo, con anticipación - cubriéndose de fiesta y temor-

Entonces, salieron al frente

una muchacha y un joven.

Lentamente avanzaron hasta ponerse frente a la nación.

 

Sucios y de uniformes, en pesados zapatos

por la senda suben

caminando en silencio.

No alcanzaron a cambiarse de ropas,  ni se han lavado

los restos del cansancio de un día y una noche en la línea de fuego.

 

Cansados hasta lo indescriptible, absteniéndose del descanso,

difunden gotas de juventud hebrea...

Ambos, parados e inmóviles,

están sin movimiento

y no dan señales de si son seres vivientes o estatuas.

 

Entonces, la nación bañada en lágrimas y encanto, habló

y preguntó: ¿Quiénes son ustedes?, y ambos, con calma

respondieron: Somos la bandeja de plata

sobre la que se concedió el Estado Judío.

Diciendo esto cayeron a sus pies, cubiertos por la sombra...

 

 

El resto se relata en los libros de historia de Israel.

 

 

 

       ISRAEL

              Jorge Luis Borges - Obra poética

 

Un hombre encarcelado y hechizado,

un hombre condenado a ser la serpiente

que guarda un oro infame,

un hombre condenado a ser Shylock,

un hombre que se inclina sobre la tierra

y que sabe que estuvo en el Paraíso,

un hombre viejo y ciego que ha de romper

las columnas del templo,

un rostro condenado a ser una máscara,

un hombre que a pesar de los hombres

es Spinoza y el Baal Shem y los cabalistas,

un hombre que es el Libro, una boca que alaba desde el abismo

la justicia del firmamento,

un procurador o un dentista

que dialogó con Dios en una montaña,

un hombre condenado a ser el escarnio,

la abominación, el judío, un hombre lapidado, incendiado

y ahogado en cámaras letales,

un hombre que se obstina en ser inmortal

y que ahora ha vuelto a su batalla,

a la violenta luz de la victoria,

hermoso como un león al mediodía.

 

 

 

A ISRAEL

Jorge Luis Borges - Obra poética          

 

¿Quién me dirá si estás en el perdido

Laberinto de ríos seculares

De mi sangre Israel? ¿Quién los lugares

Que mi sangre y tu sangre han recorrido?

No importa. Sé que estás en el sagrado

Libro que abarca el tiempo y que la historia

Del rojo Adán rescata y la memoria

y la agonía del Crucificado.

En ese libro estás, que es el espejo

De cada rostro que sobre él se inclina

Y del rostro de Dios, que en su complejo

Y ardua cristal terrible se adivina.

Salve, Israel, que guardas la muralla

De Dios, en la pasión de tu batalla.

 

 

   

 

Actividades

 

Actividad Nro. 1: ¿Contra los ingleses o contra el nazismo?

 

Esta actividad ha sido tomada y adaptada de la publicación "Ben Gurión 1886 - 1986", publicada por el departamento de Noar VeHejalutz.

Te sugerimos consultar dicha publicación, encontrarás en ella muchas actividades adecuadas acerca de Ben Gurión y su época.

 

Edad: 14 años en adelante

Duración: Una hora y media

Objetivos: Lograr que los participantes se confronten con uno de los dilemas cruciales                                                       a los  que se confrontó el liderazgo sionista

 

Desarrollo:  Campaña publicitaria