Cap?tulo 8

 

 

Los millones de jóvenes que habían muerto en las trincheras, pusieron fin a los sueños (¿Ilusiones?) que la humanidad podía progresar, aún si gradualmente, a un futuro mejor...

   Un llamado juvenil 

    Yosef Trumpeldor, reconocido soldado y legendario sionista llamó a los 37 años de edad en 1917 a constituir en Palestina los Gdudei Avodá - batallones de trabajo: un verdadero “ejército de trabajadores”.

Su llamado se dirigió a quienes estaban más motivados podían prestar servicio y sacrificar casi todo: la juventud sionista. El llamado de Trumpeldor se hizo eco del de Vitkin diez años antes.

 

Trumpeldor escribió:

[Necesitamos] ... personas dispuestas a servir a  todo precio en toda tarea que Palestina requiera...  El metal cualquiera sea que se necesita para forjar lo que la máquina nacional requiere. ¿Falta allí un engranaje? Yo soy el engranaje. ¿Un clavo

una tuerca un bloque? Tómame. ¿Hay que cavar la tierra? Yo lo haré. ¿Hace falta disparar hacen falta soldados? Yo me enrolaré. ¿Policías, doctores, abogados, maestros y aguateros? Estoy dispuesto a hacer todo eso. No soy una persona. Soy la corporación del servicio dispuesto para todo. No tengo ataduras. Conozco un sólo precepto: Construir.  

 

Menajem Ussishkin, el veterano líder sionista había escrito muchos antes, en 1904, un panfleto de gran repercusión llamado Nuestro Programa. Ussishkin fue un activista sionista desde sus días estudiantiles en Moscú, fundó asociaciones de estudiantes sionistas y se convirtió en uno de los líderes de los grupos de Jovevei Tzión en la ciudad en 1885.  Entonces tenía 21 años. Nuestro Programa era una síntesis de diferentes enfoques sionistas. Ese enfoque se transformó en la base de la convocatoria de la Segunda Aliá y fue la base de las posiciones sostenidas por el activismo sionista de Jaim Weizmann. El programa incluía cinco puntos claves:

1. Acción política

2. Compra de tierra

3. Aliá

4. Colonización

5. Educación y organización del pueblo en la diáspora  

 

Mientras su programa se dirigía a todo el mundo judío, Ussishkin se centralizó en la juventud:  

[formemos] ...una organización general judía de trabajadores formada de jóvenes solteros,  sanos en cuerpo y espíritu. Cada uno de los miembros de ésta estará comprometido a radicarse en Eretz Israel por un período de tres años, donde prestará servicio militar para el pueblo judío, pero sus armas no serán el rifle o la espada sino la pala y el arado. 

 

 

El impulso al cambio, a la revolución en la vida judía, fue un fenómeno juvenil. David Grin llegó a Palestina en 1906 y aún no tenía 20 años. Rajel Yanait, que había crecido en Rusia y había cursado estudios de agricultura en Francia arribó a Palestina en 1908 y tenía sólo 22 años. Su futuro esposo Yitzjak Shimshelevich era ya viejo cuando llegó a los 23. Abraham Stern tenía sólo 18 y Shmuel Yosef Czaczkes 19.

El ímpetu de cambiar la propia vida, de cuestionar las estructuras y las prioridades  establecidas y dadas por sobreentendida es lo que hace la gente joven. Una persona joven busca descubrir “¿Quién soy?” Este descubrimiento, es parte de un proceso de cristalización de conocimientos, ideas, experiencias y emociones volcados en una noción de “Yo soy este”. “Yo” me encuentro a mi mismo siendo diferente de los demás, incluso diferenciándome de quienes me son más cercanos y me encuentro a mi mismo  o por lo menos a mis ideas, siendo muy similar a otras personas, a las cuales tal vez no conozco realmente. Me descubro identificándome con estos últimos y alejándome cada vez más de aquellos a quienes conozco más. Me identifico con diferentes ideas, con diferentes personas y abandono las personas y las ideas con las que crecí.

 

En 1944 David Grin (que pocos años antes había cambiado su nombre a David Ben Gurión) se puso de pie frente a un grupo de jóvenes líderes en Palestina y dijo:

Tengo la obligación  de decirles ya desde el comienzo que no  sólo ustedes, los líderes  juveniles que están hoy aquí reunidos, sino todo niño y toda niña en la Tierra de Israel ha sido llamado a la tarea más difícil de nuestra historia...  tal vez de la historia del hombre. La responsabilidad  que ha sido depositada sobre vuestra generación es --lealtad incondicional, por la vida y por la muerte. La revolución judía no es la primera ni la única en la historia del mundo pero es tal vez la más dificultosa...  Nuestra revolución no sólo se opone a un sistema sino también a un destino, va contra el destino único de un pueblo único.

 

En ese momento comenzaban a conocerse las horrorosas proporciones del Holocausto. Con su especial perspectiva y responsabilidad como jefe del Yishuv (era entonces presidente del Ejecutivo Palestino de la Agencia Judía), Ben Gurión continuó:

...  nuevos inmigrantes llegarán a nosotros de la miseria y la pobreza  y necesitarán atención prolongada y ayuda intensiva de la vanguardia pionera. ¿De dónde podremos sacar semejantes liderazgo pionero ahora que las grandes reserva en Polonia, Lituania, Galicia, Checoslovaquia han sido exterminadas? La juventud de la patria debe ahora asumir estas consignas pioneras.

...  El destino ha elegido a esta generación de gente joven para difíciles y desesperadas tareas.  Existe un potencial pionero en cada uno de estos jóvenes hombre y mujeres y nuestro liderazgo no habrá mayor misión que asumir podrá que la de convertir  a los jóvenes  en pioneros. Este es la necesidad más grande y urgente de la revolución judía.

 

La revolución sionista había sido liderada y mantenida por los jóvenes. Ben Gurión, Shimshelevitz y Yanait (posteriormente conocidos cono Yitzjak y Rajel Yanait Ben Tzví) fueron primero trabajadores, después líderes laboristas y posteriormente jefes del Yishuv. Ben Gurión, fue el primer Primer Ministro de Israel, Ben Tzví el segundo Presidente del Estado. Abraham Stern fue primero un líder del Etzel y después el líder del grupo que se transformó en el Leji. Shmuel Yosef Czaczkes, ya entonces un conocido escritor en Palestina, cambió su nombre a S. Y. Agnón  y recibió el Premio Nobel de literatura en 1966.

 

El lugar de los jóvenes en la historia sionista se puede ver no sólo a través de las extraordinarias carreras de sus líderes singulares, sino  a través de una de sus más destacadas creaciones: los Movimientos Juveniles. El pensamiento y la acción sionista fueron en sus etapas tempranas altamente influenciados por los movimientos nacionalistas de Europa. De modo similar, los movimientos juveniles sionistas tenían sus raíces en organizaciones y actividades que estaban emergiendo en Europa. Heinrich Sterner, el fundador de los Scouts Judíos, escribió:

En 1911, apareció la versión polaca del libro de Baden Powell [héroe militar británico, fundador de los Boy Scouts, ed.] . En esa época se formaron los primeros grupos scouts en Polonia. El bastón, la camisa scout y el sombrero de ala ancha se pusieron de moda entre al juventud de Galicia [territorio repartido entre Polonia, Ucrania y el Imperio Austo-Húngaro que desapareció después de la Primera Guerra Mundial, ed.]...    Inmediatamente hice uso del término “Scouts” para atraer [a la juventud judía]  y establecí un batallón de Scouts en Lvov...   Durante ese mismo año, otros grupos de Scouts judíos se establecieron en otras ciudades importantes, que eran similares a los de sus contrapartes polacos. Sin embargo, debo decir, que a mi parecer el modelo británico de scoutismo tuvo poca influencia a en la educación de la juventud judía de Galicia.

 

El modelo británico había sido concebido como un modelo de entrenamiento paramilitar para la juventud inglesa. Más aún, ese modelo era el de una organización creada para moldear a la juventud en la aceptación de los patrones de conducta de la sociedad circundante. Era una variación maravillosa de la escuela: los valores tradicionales eran trasmitidos sin necesidad de aulas. Parte de la esencia eran la salida fuera del hogar, el desarrollo de las habilidades de supervivencia, la importancia del equipo, todo esto era poco adecuado para los judíos de Europa Oriental.

 

Había otros modelos. El movimiento alemán “Wandervogel” (Pájaro errante) había sido creado en 1907.  Tenía un carácter cautivante que atrajo a una masa importante de juventud alemana: no fumar, no tomar, la educación a través del trabajo práctico, una ética del vestir (pero sin uniformes) que incluía pantalones cortos, camisa abierta, mochila y guitarra. Simbolizaba el errar hacia un nuevo hogar. Quien se unía al Wandervogel generalmente intentaba huir de la familia en la que sentía que no recibía la atención y la comprensión que esperaba y que estaba totalmente dominada por un padre económicamente exitoso y en la que veía un sistema de valores estéril y carente de sentido. Sumado a esto, la juventud desconfiaba  profundamente de la corrupción y debilidad de los líderes nacionales. Partían con sus amigos al “nido” , un lugar alejado de la sociedad adulta, donde la juventud podía estar con si misma. Tal vez en esa “sociedad” idealista y de colegas incorruptibles, podrían construirse nuevos mundos.

 

Había otro modelo más: el Narodniki ruso.  Nacido en las familias “bien”, educados en los modelos liberales y humanistas del Occidente, muchos jóvenes rusos eran sensibles a la ignorancia y la pobreza de los campesinos por un lado y a la hostilidad y el desprecio  de las clases dominantes hacia ellos. La juventud se dirigió al campesinado, para trabajar con él, vestirse como él, cantar sus canciones y bailar sus danzas.  La juventud enseñaba a los campesinos que el mundo debía ser un lugar mejor, que era necesario rebelarse contra la nobleza a fin de traer la “verdad universal” de una vida y  una comunidad justa.

La juventud judía aculturada, aquella que había estudiado en escuelas y universidades y que estaba expuesta a las misma críticas sociales y a las misma clase de presiones familiares, no podía “unirse” fácilmente a sus contrapartes alemanes o rusos. Porque no eran alemanes o rusos; eran judíos con sus propia identidad nacional y religiosa y sus propios problemas. La juventud judía se organizó en movimientos, tnuot: Blau-Weiss, Hejalutz, Hashomer.  Sus pequeños grupos o células también se llamaron “nidos” pero utilizaron el término hebreo “ken” o Kenim” en plural. Estaban entusiasmados y comprometidos con el retorno a la naturaleza y el scoutismo, con la construcción de un cuerpo sano a través del  deporte, con la creación de una nueva identidad basada en la propia lengua (hebreo), el conocimiento de la historia judía y la celebración de las festividades judías, especialmente aquellas que revestían características claramente heroicas. Januca era especialmente popular, la revuelta de los débiles contra los fuertes, una revolución de la cultura judía contra aquellos que pretendían deshacerse de ella  y Pesaj, con la salida de la esclavitud a la libertad y del exilio a la Tierra Prometida.

 

En el caso judío, se sumó a la revuelta general de la juventud contra sus mayores lo que los jóvenes veían como rebelión a la vida degradante que llevaban los judíos en los países del exilio (Galut). Ellos volvían su mirada a la historia judía, a los períodos en que el  pueblo era libre en su propio país y desarrollaron un ideal que planteaba el abandono del Galut y el retorno a la patria y a su antigua gloria. El cumplimiento de esas ideas, en hebreo “hagshamá atzmit” (autorrealización), se transformó en el objetivo de todos los miembros de los movimientos juveniles sionistas.

 

Los jóvenes no sólo buscan frecuentemente personas que le sean similares sino también  modelos: individuos que hayan elaborado sus  prioridades, que expresen claramente lo que piensan  y sienten y que su personalidad y pensamientos estén en armonía . Estas personas tienen en su mayoría una cualidad en común: el carisma, un “algo” indescriptible que emana autoridad. Esas son personas para ser seguida. Los movimientos juveniles sionistas proveyeron no sólo un nuevo entorno social y nuevos ideales sino que también produjeron una nueva clase de liderazgo, nuevas maneras de aprender y nuevas formas de identificación. Los movimientos corporizaron nuevas ideas e ideales en el mundo judío y se las enseñaron a sus miembros. Los movimientos eran tanto ideológicos como educativos. Los educadores no eran maestros, eran guías, madrijim, cada madrij era un modelo, una dugma ishit, apenas un poco mayor que los miembros de su grupo, que eran reales aprendices, janijim  y que un día serían a su vez madrijim. El madrij no preparaba lecciones de los libros de textos sino que diseñaba actividades, peulot, a través de las cuales transmitía conocimiento y habilidades. El círculo, maagal, era la forma en la que el grupo discutía los temas, en la que cantaban y bailaban. En el movimiento, cada uno era igual al otro y estaba en relación con el otro.

 

Los movimientos juveniles sionistas diferían ideológicamente. Muchos presentaban diferentes grados de compromiso social, otros eran más generales en su actitud a la vida, algunos ponían un profundo énfasis en la disciplina y el orgullo y un movimiento fusionó la religión, la revolución, el trabajo y el estudio. Del Hashomer Hatzair uno puede leer:

...Creemos que el futuro del pueblo judío está en nuestra juventud. Creemos que el pueblo judío renacerá de la manera más simple posible: la juventud lo renovará.

Estamos convencidos, al implementar este programa de trabajo, que podemos proveer una cura a la enfermedad mortal que consume a nuestra juventud...   No somos individuos

íntegros o sanos,  ni judíos íntegros o sanos, carecemos de la armonía que debe reinar entre estos dos elementos fundamentales del “yo”. 

...Deseamos ser jóvenes hebreos y eso será fácil de realizar si absorbemos el espíritu de los antiguos hebreos, el espíritu de los profetas, el espíritu de una visión de mundo moral...

Así vemos nuestra tarea educativa. Nuestro ideal es un joven judío de cuerpo fuerte y espíritu valiente, que sus pensamientos son sanos y normales, no mísero y sofisticado, que es disciplinado y sabe cómo obedecer,  un judío hasta lo más profundo de su corazón. Que su visión de mundo sea idealista, que ama todo lo que es bello y noble. Queremos formar un grupo de juventud así - y el sionismo  lo hará!

Y de Benei Akiva podemos escuchar:

¡Reveláos, hijos e hijas de Akiva!

Hijos e hijas de Akiva, la organización de la juventud religiosa-nacional, se une a la juventud de los movimientos que están impregnados por el espíritu de la rebelión contra todo lo que es aceptado por la sociedad. Sin embargo, en cuanto a los camino en los que deben rebelarse, los hijos e hijas de Akiva deben proceder en el espíritu de su gran maestro  Rabí Akiva, quien animó e instigó a Israel a rebelarse, pero ciertamente no contra el Dios de Israel y sólo en el espíritu del Judaísmo...

 

Aquellos que se unieron a los movimientos juveniles en Europa vivían también la profunda desorientación, el “adonde se dirige el mundo “, la falta de modelos y verdades que fueron tan característicos de Europa, particularmente después de la Primera Guerra Mundial. La sociedad occidental ofrecía, entre las dos guerras mundiales, muy pocas seguridades. Los millones de jóvenes que habían muerto en las trincheras, pusieron fin a los sueños (¿ilusiones?) que la humanidad podía progresar, aún si  gradualmente, a un futuro mejor. La economías nacionales estaban en quiebra y el Occidente corría hacia una gran depresión. Mucha música no podía ser reconocida como tal, porque no existían ya las armonías tradiciones ni las notas tradicionales. Las  novelas eran escritas con oraciones que no tenían principio ni fin. Surgían nuevos movimientos políticos con líderes que prometían todo a costa de seguidores enceguecidos que no hacían preguntas.

 

Los movimientos juveniles sionistas vieron en todo esto, más claramente que los demás,  que el mundo del Galut,  por siglos el “hogar” del pueblo judío, estaba llegando al colapso. La esencia de su “movimiento” era explicar porque era necesario construir un país y apartarse de la catástrofe que sentían se avecindaba. Esta combinación de crear una nueva familia, estableciendo nuevos ideales que sirvieran de base para formar una nueva sociedad en Sión, era el corazón de los movimientos juveniles sionistas.

 

Cuando Europa se deslizaba hacia la Segunda Guerra Mundial y el judaísmo europeo hacia la Shoá, los líderes de los movimientos juveniles sionistas condujeron una verdadera  rebelión contra la maquinaria nazi que estaba destruyendo al pueblo judío sistemáticamente. La conducta y el liderazgo legendario  de los miembros de los movimientos fue profundamente diferente a la de la imagen estereotípica del judío conducido “como rebaño al matadero” o del liderazgo judío, muchas veces obediente a los dictámenes de los nazis. Yitzjak Arad, ex-presidente de Yad VaShem y miembro de los partisanos que lucharon contra los nazis en los bosques de Vilna, escribió:

Los movimientos juveniles sionistas en la mayoría de los ghettos de Europa Oriental fueron los primeros en demandar la resistencia armada y le dieron a ésta idea y marco organizativo.  La identidad judía de los miembros de los movimientos juveniles sionistas y la ausencia de ilusiones en cuanto al entorno no-judío, los convirtieron en los pioneros de la resistencia judía armada.

 

En Bialystock, en Vilna, en Varsovia y en docenas de otras ciudades, los movimientos eran los más organizados y por lo tanto los más capaces estructuralmente de organizar la resistencia armada.  Pero también el carácter de su identidad judía fue decisivo, incluso los miembros del Benei Akiva, que sin duda confiaban en la Divina Providencia y comprendían el martirologio en la santificación e nombre de Dios, un modelo de resistencia judía espiritual en el pasado y una respuesta de muchos ortodoxos durante la Shoá, sabían que ésta era inapropiada para un joven sionista, sea o no ortodoxo.

 

En el ghetto de Varsovia fue establecida la Organización Combatiente Judía, bajo el auspicio del Hejalutz que inicialmente incluía al Hashomer Hatzair, el Dror y Akiva; el Betar estableció su propia organización combatiente llamada la Unión Militar Judía. Alrededor de 800 personas tomaron parte en la revuelta y lucharon durante cuatro semanas. El levantamiento en el ghetto de Varsovia concluyó en abril de 1943 con la total destrucción del ghetto después de una amarga lucha, (a la que los alemanes difícilmente podían darse el lujo). La identidad y la visión que motivó a los movimientos a adoptar una política de rebelión armada contra un enemigo tan desproporcionado, al cual seguramente no vencerían los judíos, fue expresada de la mejor manera inmediatamente después de la guerra por Abba Kovner, líder del Hashomer Hatzair y comandante de la Organización Partisana Unida del ghetto de Vilna:  

Nos gustaría comenzar realizando un rendimiento de cuentas, no de un individuo, o de un partido, sino de las creencias que se apartaron de nosotros en ese abismo. Y aquellos que nos vean como los críticos de tal o cual ideología nos estarán malentendido de la manera más trágica.  Nuestro poder de persuasión no se derivó de nuestro conocimiento sino de nuestro testimonio. El destino nos puso allí, donde nadie estuvo antes, en el umbral del abismo de la vida y de las generaciones. Cara a cara frente al horror, vimos la verdad desnuda... los fundamentos. Y creo que lo entendimos, lo entendimos enteramente.  

 

Pero ¿cómo puede uno penetrar en los corazones de una generación que no vivió todo esto?...  Para ellos, todo esto representan meras abstracciones

 

 

Abba Kovner y su esposa Vitka (también líder de la revuelta en Vilna) se radicaron en el Kibutz Ein Hajoresh en el valle de Izreel en 1946, Abba se transformó en un renombrado poeta y educador y fue el espíritu inspirador y conductor de la  construcción del Museo de las Diásporas en Tel Aviv.

En la primavera de 1987 estaba gravemente enfermo, Vitka se sentó en el kibutz con un grupo de jóvenes madrijim sionistas de Inglaterra, que fueron a escuchar su testimonio. Uno de ellos le preguntó: ¿Cómo es que participaste en la rebelión sabiendo que las posibilidad de sobrevivir era ínfimas? Vitka se inclinó hacia adelante, miró alrededor del circulo de jóvenes sionistas y dijo: “Sabíamos que otros judíos sobrevivirían en los Estados Unidos, tal vez incluso en Europa y por supuesto en Palestina. Queríamos que los judíos de las generaciones venideras, judíos como ustedes, pudieran mirar hacia atrás con orgullo y hacia nuestro modelo de resistencia y levantamiento y decirse a sí mismos, ´ellos lucharon por mí y yo ahora construiré el fututo´.”

 

 

   

Fuentes

 

“También  el hogar paterno ayuda al deterioro de las inclinaciones positivas del niño.  Si bien los padres religiosos cuidan del espíritu del judaísmo no demuestran demasiada comprensión por los problemas del cuerpo. Y más aún, la educación del hogar no le da al joven judío la fuerza necesaria para enfrentarse cara a cara con los ataques antisemitas”

                                         De los escritos de un líder juvenil  en 1912

 

1915. El primer encuentro de las distintas filiales en Alemania. Un hermoso paisaje entere colinas, clima primaveral, el espíritu alegre. Nosotros, la juventud judía jugamos. Bailes, paseos encuentros y también reuniones de estudio para los más grandes, La última noche un fogón y un grupo de jóvenes alumbrado por las llamas. Un joven dirigente habla con entusiasmo, levanta una rama, la rompe con fuerza, la arroja a la fogata y dice : así como rompí esta rama seca y la quemé, así romperemos y quemaremos el viejo  hombre diaspórico y ascenderemos a la redención”

                                                      De los escritos de un líder juvenil  en 1915

 

.... El objetivo del hombre es llegar a una posición respetable ante la comunidad y todas las etapas de la vida están esclavizadas a este objetivo supremo. Así es el carácter de la escuela desde siempre, como una fábrica de ciudadanos, que niega a la juventud la libertad  de la vida y el desarrollo...  la ciudadanía considera que el hombre debe llegar cuanto antes a su meta y por lo tanto no tiene sentido prolongar la etapa juvenil, que es como una desviación de la línea general. Nosotros estamos obligados, en contraposición,  a determinar el carácter autónomo de las etapas en la vida del hombre.

                                         De los escritos de un líder juvenil judío en 1920  

 

   

Proclama redactada por Abba Kovner, comandante de los partisanos en el ghetto de Vilna:

¡Juventud judía! No confíes en los que te engañan, De los ochenta mil judíos de la “Jerusalén de Lituania” han sobrevivido tan sólo veinte mil.

Ante nuestros propios ojos nos arrancaron a nuestros padres y a nuestras hermanas.

¿Dónde están los centenares de hombres que fueron secuestrados para trabajos forzados por los “raptores” lituanos? ¿Dónde están las mujeres desnudas y los niños que nos fueron arrancados de la terrible noche de la provocación? ¿Dónde están los judíos del Día del Perdón? ....  Todos los que salieron del ghetto no han vuelto.  Todos los caminos conducen a Ponar. ¡Y Ponar es la muerte! ¡A todos los vacilantes: desechen toda ilusión! Sus hijos, sus esposos, sus mujeres ya no están., Ponar n o es un campo de trabajo. Todos fueron asesinados allí.

Hitler se propone aniquilar a todos los judíos de Europa. Los judíos de Lituania fueron elegidos como los primeros. ¡No dejemos que nos arrastren como bestias al matadero!

Es cierto: somos débiles e indefensos, pero la única respuesta l enemigo es la oposición,

¡Hermanos!” Es mejor morir como combatientes libres que vivir a merced de los asesinos,

¡A la defensa! ¡Hasta  el último hálito de vida!  

                                    Primero de agosto de 1942, ghetto de Vilna

 

Ascendemos  cantamos

sobre ruinas y cadáveres

marchamos y avanzamos, tanto en la luz como en las tinieblas.

A sabiendas y aún sin saber cuál es,

seguiremos el camino.

Ascendemos y cantamos

cantamos y ascendemos.

                             Yaakov Cohen

 

Estrofa de el himno utilizado por varios  movimientos juveniles

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Actividades

 

 

Actividad Nro.1: Un mundo de jóvenes para jóvenes

Edad: 14 años en adelante

Duración: 1-1.30 hora

Objetivos:  Lograr que los participantes:

- Evaluen cuáles son los valores que guían sus propias vidas

-Intenten diseñar un modelo de sociedad que esté basada en dichos valores

-Comparen esos valores con los sostenidos por los movimientos juveniles sionistas durante la  primera mitad del siglo

 Desarrollo:

* Reparte a cada uno de los participantes una hoja de trabajo personal

* Otorga alrededor de 15 minutos para que cada uno responda a la hoja de forma personal. Es muy importante que el trabajo sea realmente individual.

*  Una vez que cada uno haya contestado pide a los participantes que busquen a aquellas personas en el grupo que tiene por lo menos cuatro de los primeros elementos en común. Los participantes se ponen de pie y comparan uno con el otro las hojas hasta que encuentran los que tienen por lo menos 4 elementos en común constituyéndose así varios subgrupos.

* Otorga unos 20 minutos para que cada subgrupo dialogue de manera libre acerca de su elección.

* Pide a cada subgrupo que diseñe una sociedad de jóvenes de acuerdo a los valores que eligieron.  Si tuvieran la posibilidad que el mundo sólo fuera de jóvenes y ellos podrían decidir como se organizaría la sociedad, ¿cómo lo harían tendiendo en cuenta los valores elegidos? El diseño debe ser concreto y abarcar por lo menos las siguientes 4 áreas: 

 

1 - ¿Cómo sería y que instituciones tendría el sistema de gobierno? (Democracia, dictadura, anarquismo, parlamento, senado, régimen presidencial, régimen parlamentario, etc.).

2 - ¿Cómo sería administrada la justicia? (¿Quienes serían los jueces, si los habría? ¿Cuáles serían los actos considerados como crímenes fundamentales? ¿Habría juicios con juzgado o sin? ¿Habría cárceles? ¿Existiría la pena de muerte?)

3 - ¿Cómo sería la educación? (¿Obligatoria? ¿Escolar? ¿Habría alumnos divididos en aulas por edades? ¿Quiénes serían y quién elegiría a los maestros?)

4 - ¿Cómo sería el régimen económico? (¿De qué se mantendría la sociedad fundamentalmente? ¿Habría clases sociales? ¿Cómo se repartirían las ganancias? ¿La propiedad sería probada, pública? Etc.)

 

Cada subgrupo puede agregar todas las áreas que desee:

* Una vez que cada subgrupo termine, reúne nuevamente a todos.

* Cada subgrupo presenta su diseño así como los valores en los cuáles se basaron.

* Para terminar abre ahora el debate:

¿En que medida cada uno de los grupos fue coherente en el diseño con los valores elegidos?

¿Hay diferencias fundamentales entre los miembros del grupo?

¿Cuáles son las diferencias y similitudes en cuanto a los valores?

¿Hay coincidencia de diseños a pesar de haber diferencia de valores? ¿Cómo se explica?

¿En qué medida el marco juvenil al que pertenecen los participantes refleja parte de esas “aspiraciones”?

¿Cómo y qué podría hacerse para que el marco juvenil propio adopte parte de los valores planteados por el grupo?

¿Tienen los valores planteados por el grupo alguna similitud con los enarbolados por los movimientos juveniles sionistas de la primera mitad del siglo?  ¿Porqué?

 

Hoja de Trabajo para los participantes

 

A continuación te presentamos una serie de “valores”. Por favor ordénalos de acuerdo a la importancia que estos tengan para ti en tu vida personal. Debes numerar todos los valores del 1 al 10 par que te quede una lista de acuerdo a tu orden de prioridades. El 10 será el más importante para ti y el 1 el menos.

 

valores

tus prioridades

 

Independencia

 

 

Colectivismo

 

 

Judaísmo

 

 

Igualdad

 

 

Tolerancia

 

 

Respeto

 

 

Responsabilidad

 

 

Libertad

 

 

Trabajo

 

 

Amor

 

 

 

 

 

 

Actividad Nro 2: ¿Responsabilidad personal o colectiva?

 

Edad: 16 años en adelante

Duración: dos horas

Objetivos:

Lograr que los participantes:

- conozcan algunos de los dilemas principales con los que tuvieron que enfrentarse los líderes de los movimientos juveniles durante la Shoá

- comprendan el camino elegido por los movimientos y el hecho que éste se derivó de su concepción de vida. (Ver introducción a este capítulo)

 

Desarrollo:

* divide al  grupo en 4-5 subgrupos y reparte el material de lectura presentado a continuación.

* Pide a cada subgrupo que lea el material y analice cuáles son las posiciones presentadas

* Después de la lectura pide al grupo evaluar cuál fue a su criterio la elección tomada teniendo en cuenta el trasfondo.

* reúne al grupo nuevamente, pide a cada grupo que presente su análisis así cómo cual creen que fue la opción elegida.

* Una vez que todos los subgrupos presentaron su parte, inicia el debate, tratando de céntrate en los siguientes puntos:

¿Cuál es el dilema central que se plantea y cuáles son las opciones?

¿Porqué a tu criterio el tema es sentido como dilemático?

 ¿Cuál es el lugar que ocupa en la discusión la ideología del movimiento y qué es lo que aprendes de ella a partir del debate?

¿Cuál el lugar que ocupa el movimiento en sí en los planteos? 

¿Porque creen que esa es la decisión que tomaron?

¿En qué basan la suposición?

Si la decisión adopatada por tu grupo es la misma que fue adopata por el movimiento en cuestión, traten de analizar los móviles de la misma en relación a las preguntas anteriores, sino ¿Cómo explica el grupo la decisión que fue adopata y en qué medida puede comprenderla?

 

PARA EL MADRIJ

Ten en cuenta que el tema central de tu debate no es la Shoá sino los movimientos juveniles y su ideología trata de permanecer fiel al objetivo de la actividad para que ésta no se transforme en otra actividad para la cual no hay aquí suficiente material informativo.

 

El cierre del debate que presentamos a continuación, o sea la decisión adoptada fue en las expresado por de Mordejai Tenembaum: “la posición de los compañeros es clara. Haremos todo lo posible para sacar la mayor cantidad de gente a la lucha partisana en el bosque. Mas todo aquel que se encuentre en el ghetto durante la próxima “Aktion” (deportación) deberá reaccionar ante la captura del primer judío...

 No con nosotros se debe negociar sobre la vida. Debemos entender las condiciones objetivas. 

Y lo mas importante: no debilitar la imagen y el orgullo del movimiento hasta el último momento.”

 Mordejai Tenembaum: Comandante de la Rebelión en el ghetto de Bialystock.

 

 

Otro dato: el 16 de agosto de 1943 comenzó la rebelión en el