El Dilema del Yishuv

 

   

El Dilema del Yishuv

¿Cómo puede ser que Weizmann que nunca quiso hablar con los Britanicos acerca de un Estado Judío, adoptó la idea una vez que ésta fue sugerida, mientras que Jabotinsky que demandó constantemente un Estado Judío obstaculizó la idea cuando fue presentada?

Jaim Weizmann

...el fenómeno llamado Sionismo incluye toda clase de sueños

 una “comunidad modelo”, cultura hebrea, tal vez una segunda edición de la Biblia

 pero todos estos anhelos maravillosos de terciopelo y plata, no son nada en comparación con el momento tangible de la irresistible crisis y necesidad que nos empuja  y nos conduce. No podemos “conceder” nada... ¿Cuáles pueden ser las concesiones? Debíamos haber salvado millones muchos millones ...  Sin duda la manera de salir de esto es evacuar  aquellas porciones de la Diáspora, que no tienen ninguna seguridad de su  posibilidad de vida y concentrar a todos estos refugiados en algún lugar que no sea Diáspora...

 

 

Era hacia finales del invierno de 1937 y Biniamín (Vladimir) Zeev Jabotinsky estaba pronunciando sus palabras ante la Comisión Real. Jabotinsky, uno de los más grandes oradores judíos del mundo y una de las mentes más penetrantes, así como uno de sus líderes más populares arguía ante los británicos a favor de un “Estado Judío Ahora”.

La exposición de Jabotinsky, analítica, apasionada, iba demasiado lejos para los británicos, que no querían escuchar lo que les estaban diciendo: que desde enero de 1933, cuando el partido nazi de Hitler había ascendido al poder en Alemania, una catástrofe se estaba gestando en Europa. Los judíos estaban con la espalda contra la pared y no había lugar a un trato que implicara menos que un puerto seguro. Las necesidades de los judíos no eran extravagantes; eran claramente justificadas y extremadamente urgentes.

Jabotinsky mismo, no podía prever cuán terrible se tornaría la situación de los judíos en Europa.

 

Unos meses después, en julio, la Comisión Peel  recomendó la división de Palestina en dos comunidades autónomas, en otras palabras, en dos estados soberanos, uno árabe y otro judío. El estado judío incluiría territorios en la Galilea, el puerto de Haifa y la zona costera entre Haifa y Tel Aviv. Judea, Samaria y el Neguev quedarían en el estado árabe. El área que se extiende desde Yafo a Jerusalén, incluyendo Bet Lejem (Belén) continuaría estando bajo mandato británico. Parecía que Jabotinsky había triunfado.

 

Jabotinsky comprendió inmediatamente al leer el informe de la Comisión que esa “área” no era un estado: no era viable. No tendría la capacidad de absorber a millones de personas  y sería indefendible.

En una reunión con los miembros del parlamento británico dijo:

¿Cómo será posible defender esta área ante ataques serios? En su mayor parte se trata de una llanura, mientras que los árabes están ubicados sobre los montes. Podrán  colocar su artillería a 15 millas de Tel Aviv y 20 de Haifa. ¿Cuánto les tardará destruir  estas ciudades, paralizar los puertos, [atacar] y vencer a los valles, por más heroicos que sean nuestros defensores?

 

Jabotinsky se había manifestado décadas antes como un activo sionista. Durante la Primera Guerra Mundial, con un sentido agudo de que los británicos ganarían la guerra contra los turcos y que por lo tanto los intereses sionistas debían aliarse a los de los ingleses, Jabotinsky ayudó a organizar el Batallón Judío en el Ejército Británico. Después de la guerra, una vez que el Batallón fue desmovilizado, temiendo que los judíos de Palestina no tuvieran su propia protección contra la potencial violencia árabe Jabotinsky fue en 1920 uno de lo principales promotores de la organización de la Haganá (literalmente: defensa, nombre dado a la organización judía de defensa).

 

La involucración de Jabotinsky con los asuntos militares y de defensa estaba basada en una soberbia apreciación de la naturaleza humana. En 1914 escribió:

Estúpida es la persona que cree en su vecino, tan bueno y amante como este sea. Estúpido es quien se confía en la justicia. La justicia existe sólo para aquellos que sus puños y obstinación le permiten lograrla...  no le creas a nadie, está siempre en guardia, carga tu garrote... . esta es la única manera de sobrevivir en esta batalla de lobos, todos contra todos. 

 

Jabotinsky sostenía que uno puede confiar sólo en sí mismo. A pesar de que los intereses de los judíos coincidían con los de los británicos durante la Primera Guerra Mundial, Jabotinsky sostenía que sería necio apoyarse completamente en ellos en cuanto a la protección de los judíos. Los judíos debían tener la capacidad de autodefenderse. La mayoría del Yishuv lo apoyó en esto.

 

Jabotinsky desconfiaba cada vez más de las intensiones de los británicos, sospechas que ya habían comenzado cuando Winston Churchill era Ministro de Colonias. Churchill era responsable de la política británica en relación a las colonias del impero incluyendo Palestina. En 1922 Churchill decidió re-definir Palestina.

En un  documento político (conocido como el Libro Blanco de Churchill, de 1922) estableció que Palestina sería sólo el territorio al oeste del Río Jordán. Los territorios al este del Jordán, en los cuales Inglaterra había prometido independencia árabe durante la guerra, se convirtieron en el reino Hashemita de Transjordania. En relación a Palestina occidental, la parte donde los judíos podrían ahora crear su Hogar Nacional, los británico decidieron:

...el gobierno de Su Majestad tiene la intención de fomentar el establecimiento de un gobierno autónomo en todo sentido en Palestina.  Pero [ el gobierno de Su Majestad]  tiene la opinión que en las especiales circunstancias del país, éste será implementado gradualmente y no de  forma repentina.

 

La respuesta de Jabotinsky al Libro Blanco de Churchill refleja el dilema en el que se encontraba tanto él como el resto del Yishuv. Por un lado, aceptaba la política británica porque era claro que los británicos estaban comprometidos con la posición sionista y porque, por supuesto, los británicos seguían siendo una potencia política a nivel mundial. No se podía oponérseles abiertamente. Por otro lado, el Libro Blanco de Churchill planteaba un conflicto central para Jabotinsky que creía que un eventual estado judío requería un territorio mínimo para cubrir las necesidades de defensa, del desarrollo económico y demográfico.

El área de Palestina a ambas márgenes del Jordán era tan pequeña de todos modos, que parecía justo legitimar las aspiraciones nacionales judías y no imponerles un compromiso. El Libro Blanco de Churchill había realizado justamente eso.

 

De hecho, los británicos facilitaron el desarrollo del Hogar Nacional Judío. Cuando el Ejército Británico entró en Palestina en 1917 encontró un país en pleno colapso económico, judicial y administrativo, la ley y el orden no existían, el país entero estaba sumido en la negligencia.  Pero en el período de la entreguerra, cuando los británicos fueron responsables del país, la población judía creció de alrededor de 55.000 almas a medio millón, con inmigrantes que llegaban de Alemania, Polonia y Rusia. Se pusieron en práctica un sistema judicial y administrativo adecuado; se plantaron bosques y el país fue habitado y cultivado; Tel Aviv (establecida en 1909), Jerusalén y Haifa, se expandieron con nuevas industrias y nuevas viviendas. Los británicos construyeron el aeropuerto internacional de Lod (actual aeropuerto Ben Gurión) y ampliaron el puerto de Haifa. Pavimentaron rutas, modernizaron las comunicaciones, construyeron escuelas, proveyeron servicios médicos y construyeron estaciones de energía.

Los judíos fueron socios en es desarrollo. Primero y principalmente, la Organización Sionista Mundial fue reconocida por los británicos como

... Agencia Judía con el propósito de asesorar y cooperar con la Administración Británica en los asuntos que afecten al Hogar Nacional Judío en Palestina y para tomar parte y ayudar en el desarrollo del país se tomarán las medidas necesarias para asegurar la cooperación de todos los judíos   [la intención es a todos los judíos del mundo, ed.] que deseen cooperar con el establecimiento del Hogar Nacional...

 

Los judíos no sólo proveyeron gran parte de la mano de obra necesaria para el desarrollo de la infraestructura del emergente Hogar Nacional, sino que crearon instituciones que aportaron a la administración e incluso el gobierno del creciente Yishuv.

 

De hecho el peso del desarrollo económico recayó sobre los judíos. El Yishuv pagaba impuestos para mantener una red escolar cuya lengua de instrucción fuera el hebreo, una Universidad fue construida en Jerusalén y una escuela superior de tecnología en Haifa. El Yishuv elegía sus propios representantes para su Asamblea Nacional, Vaad Haleumí y creó también su propia organización obrera, la Histadrut. La Histadrut defendía los interese de los trabajadores en el más amplio sentido. Construyó una red de servicios de salud, estableció escuelas técnicas, publicó libros y periódicos, fundó bancos y empresas, todo ello de acuerdo a sus principios socialistas. El Keren Kayemet LeIsrael y el Keren Hayesod establecido  en 1921, recolectaban fondos en la diáspora con los que se compraban tierras para establecer kibutzim y moshavim (granjas agrícolas adquiridas privadamente pero donde la mayor parte del equipamiento y las ganancias eran colectivas). Hadassa, una organización sionista femenina de los EE.UU.  estableció hospitales y aldeas juveniles, siendo el más famoso el del Monte Scopus. WIZO, otra organización sionista femenina creó una red de guarderías infantiles.

 

Ya en la Declaración Balfour los británicos reconocieron que:

...no se hará nada [para facilitar el establecimiento del Hogar nacional Judío] que perjudique los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina.

 

El Mandato reconocía los derechos de “otras comunidades” en Palestina: el inglés, el hebreo y el árabe fueron reconocidas como lenguas oficiales, las diferentes comunidades recibieron autonomía sobre el sistema educativo, se prestó especial atención a los lugares santos. Con respecto a las aspiraciones nacionales árabes nada fue mencionado. Mientras la existencia de una comunidad árabe en Palestina (musulmanes y cristianos que juntos constituían la mayoría de la población) fue ignorada por los británicos tampoco fueron reconocidas sus ambiciones políticas.

Pero sin embargo muy frecuentemente parecía que los británicos  eran ambivalentes en sus propósitos, Cuando las aspiraciones políticas árabes, los antiguos prejuicios religiosos y la frustración económica convergieron, esto resultó en una explosión violenta de disturbios. Los británicos titubeaban   en su compromiso con el Sionismo, dando nuevas prioridades a su política.

Una explosión violenta de este tipo tuvo lugar en el verano de 1929, en parte espontáneamente y en parte planificada. Después de tres días de violencia, la comunidad judía de Hebrón había sido diezmada: 67 judíos fueron asesinados y más de cincuenta resultaron heridos; sinagogas y rollos de la Torá fueron quemados.

En total fueron asesinados en todo el país 150 judíos y 400 fueron heridos, así como 87 árabes fueron asesinados y 100 heridos.  Los británicos, cuya responsabilidad era mantener el orden y la ley, fueron, en el mejor de los casos, tomados por sorpresa.  Cuando éstos analizaron las causas de la violencia para decidir que hacer, el resultado fue un giro contra la causa sionista en su política. Las cuotas de inmigración  fueron reducidas drásticamente y se temía que fueran completamente suspendidas; había severas amenazas a las posibilidades de adquisición de tierras por parte del Movimiento Sionista. Los británicos estaban considerando seriamente poner fin al sueño sionista.

 

Jaim Weizmann, líder del Movimiento Sionista  y Presidente de la Agencia Judía y sin duda el judío más públicamente reconocido en el mundo, intentaba convencer a los británicos para que cambiaran de idea.  No era la primera vez que Weizmann era capaz de influir sobre la política británica en su relación a los judíos de Palestina. Weizmann había recorrido una larga y prominente carrera como activista sionista . Había nacido en Rusia en un ambiente judío tradicional, recibiendo tanto educación judía  como estudios generales en la escuela secundaria de Pinsk, su ciudad natal. Cursó exitosamente estudios académicos en bioquímica en Berlín, Alemania, donde se unió a otros jóvenes estudiantes judíos sionistas. Estos jóvenes estaban naturalmente influenciados por los escritos de Ajad Haam y tenían nociones con respecto al renacimiento nacional. Cuando Hertzl hizo su aparición en la escena judía en 1896, profundizaron su compromiso. Oriundos del vital ambiente judío de las pequeñas aldeas judías de Rusia, estaban completamente sorprendidos de que un prominente judío occidental como Hertzl pudiera abrazar la causa del sionismo.

 

Weizmann se opuso frecuentemente a las posiciones de Hertzl en los Congresos Sionista  y en algunas confrontaciones cruciales resultó victorioso. Desde muy temprano se mostró como el hombre prácticos y no como el visionario. Primero en los congresos y después en los comités de los que tomó parte sostuvo al importancia de la construcción gradual de la sociedad y las instituciones educativa , de comprar y cultivar “una hectárea y otra hectárea” de tierra y no sólo del trabajo diplomático  que concernía a Hertzl. La posición de Hertzl fue una verdadera síntesis de las posiciones ideológicas prevalecientes.

El talento de Weizmann  se manifestó durante al Primera Guerra Mundial después que se trasladó a Inglaterra  como profesor de la Universidad de Manchester.

Weizmann no era sólo un sionista profundamente apasionado sino una persona cautivante. Tenía la capacidad de leer los sentimientos de las personas con las que hablaba y sumada a su sinceridad, propia de las personas de honor, Weizmann era convincente. La aplicación de esta habilidad junto a su perseverancia y a su gran audacia dio por resultado uno de los logros más destacados del siglo XX. Weizmann fue el arquitecto de la Declaración Balfour en 1917. Abba Eban, posteriormente Ministros de Relaciones Exteriores de Israel,  comentó que lograr que el gran Imperio Británico se comprometiera a apoyar un “hogar nacional  (¿Qué era eso exactamente? Para el Pueblo Judío (una entidad no reconocida legalmente) en Palestina (que no era un país, sino un distrito de Siria, bajo dominación turca)”

....fue rebelarse contra la inercia de los hechos...   El poder de Weizmann descansa en su capacidad de entender y convencer a otros que las necesidades de la historia judía deben prevalecer contra las montañas de obstáculos de la racionalidad”.

 

Weizmann fue la persona indicada en el lugar y el momento indicado,. Cuando Weizmann se sentó con el MacDonald, Primer Ministro Británico, en noviembre de 1930 (a pedido del Primer Ministro) y lo convenció que un cambio den la política británica en cuanto a los judíos en Palestina sería infringir el Mandato, estaba en su mejor momento diplomático. Los británicos  se replegaron de su iniciativa pero quedó dolorosamente  claro que oscilaban  y no tenían claro cuáles eran sus intereses.

Weizmann cuya cercanía a los británicos había demostrado hasta entonces ser acertada fue atacado por Jabotinsky y sus seguidores y por otros partidos políticos. En el Congreso Sionista de Basilea en 1931 fue destituido por votación de la presidencia del Movimiento Sionista. La discusión central era entre aquellos que como Jabotinsky siempre dudaron de las intenciones británicas demandando que el Movimiento Sionista declararse sus objetivos finales públicamente o sea la creación de un estado y ahora demostraban estar en lo cierto y aquellos que como Weizmann y el Sionismo Laborista  creían en el desarrollo gradual del Yishuv, a través de los hechos concretos, y consideraban que las meras declaraciones era un error táctico. Sea cual sea el caso, todos sabían muy bien que aún dependía de la buena voluntad de los británicos.

 

Los disturbios violentos irrumpieron nuevamente en 1936 perdurando hasta el  estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939. Los británicos que  había continuado con su apoyo vacilante a los sionistas durante toda la década del 39, realizaron ahora un reajuste de prioridades.

El mandato de la Comisión Peel ante la que Jabotinsky habló en febrero de 1937 era “...investigar las causas de los irrestrictos y constantes reclamos de árabes y judíos”

y estaba presidida por el inglés  Earl Peel. Weizmann consideró a la  Comisión 

“... por mucho el más distinguido y capaz de los cuerpos investigadores alguna vez enviados a Palestina”.

 

En su presentación ante la Comisión, Weizmann, profundamente respetado por los miembros de la misma expuso sus argumentos de la manera más convincente. En la presentación del 8 de enero de 1937 uno de los miembro de la Comisión sugirió la posibilidad de dividir Palestina en dos estados y le preguntó a Weizmann que pensaba al respecto. Weizmann escribe en su autobiografía: “sentí que la sugerencia encerraba grandes posibilidades y esperanzas...”. Colegas reportaron que Weizmann caminó hacia afuera de la habitación como si hubiera logrado el mayor éxito de su vida.

Weizmann escribió:

 

Hubo y hay consideraciones políticas inmediatas que me llevan a inclinarme a favor de la idea de la partición. Vi en el establecimiento de Estado Judío una posibilidad real de un acuerdo con los árabes. En la medida en que prevalece la política mandataria, los árabes remen que absorbamos la totalidad de Palestina... Un estado judío con fronteras definidas e internacionalmente reconocidas sería algo definitivo...   En lugar de ser una minoría en Palestina, seremos una mayoría en nuestro propio estado...

 

Weizmann vio las posibilidades de una dolorosa partición y lo consideró  a partir de sus instintos: quería aceptar la idea. Jabotinsky vio los peligros de esta separación y lo consideró a partir de sus instintos: rechazar la ideas.

Weizmann que nunca quiso habla con los británicos acerca de un Estado Judío, tomó la idea una vez que ésta fue sugerida, Jabotinsky  que demandó constantemente un Estado Judío obstaculizó la idea cuando fue presentada.

 

La propuesta era simplemente demasiado revolucionaria. En definitiva, los británicos oscilaban nuevamente. En un principio el gobierno británico aprobó la idea. Sin embargo cuando la opinión pública y la presión política  descubrió el asunto los británicos retrocedieron de su iniciativa. Básicamente a nadie le gustaba la ideas. La revuelta árabe contra el Mandato continuaba. La presión internacional judía contra los ingleses aumentaba, con los nazis en el poder en Alemania, los judíos necesitaban  un lugar a donde poder huir sin restricciones, pero los británicos seguían restringiendo la inmigración judía a Palestina,

En 1939 los ingleses tenían que definir sus prioridades.  Europa y el mundo eran arrasados por otra guerra.

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes

 

1- El Plan de Partición de la Comision Peel

 

 

 

2- Mapa Territorial Comparativo entre Gran Bretaña y el Estado propuesto en 1937

 

 

3- La declaracion Balfour

 

 

La Declaración Balfour

 

                                                                                        Ministerio de Relaciones Exteriores

                                                                                        2 de Noviembre de 1917

 

Estimado Lord Rothschild:

                                        Tengo el gran placer de comunicarle, en representación del gobierno de Su Majestad la siguiente declaración de simpatía con los ideales judíos sionistas, la cual ha sido considerada y aprobada por el gabinete.

 

El gobierno de Su Majestad va con agrado la fundación de un hogar nacional judío en Palestina y empleará sus mejores esfuerzos para facilitar el logro de este propósito; quedando claramente entendido que no se hará nada que perjudique los derechos civiles y políticos de las comunidades no judías existentes en Palestina o los derechos y status político del que gozan los judíos en cualquier otro país.

 

Le estaré agradecido si usted lleva esta declaración a conocimiento de la Federación Sionista.

 

 

                                                                                    Sinceramente,

                                                                                          Arthur James Balfour

 

 

 

4- Extraído del Mandato Británico

Del Mandato Británico

El Consejo de la Liga  de las Naciones:

Artículo Nro.1

...Considerando que por ese medio se ha dado reconocimiento a la vinculación histórica del pueblo judío con Palestina y a los motivos para la reconstrucción de su hogar nacional en ese país;

Considerando que las principales potencias aliadas han elegido a Su Majestad Británica como Mandataria de Palestina;

...Considerando que su majestad Británica ha aceptado el Mandato con respecto a Palestina y se ha comprometido a ejercerlo en nombre de la Liga de las Naciones de conformidad con las siguientes estipulaciones;

Artículo Nro.2

El mandatario será responsable de poner al país en condiciones políticas, administrativas y económicas que aseguren el establecimiento del Hogar nacional Judío, como se indica en el preámbulo y el desarrollo de instituciones de gobierno prpio y también que resguarden los derechos civiles y religiosos de todos lo habitantes de Palestina, cualquiera sean su raza y religión.

 

Artículo Nro.4

Se reconocerá a una Agencia Judía como organismo público para el fin de asesorar y cooperar con la Administración de Palestina en las cuestiones económicas, sociales y otra, que pueda afectar al establecimiento del Hogar Nacional Judío en Palestina...La Organización Sionista... ...será reconocida como Agencia de tal carácter...

 

 

 

5-La Plataforma del Sionismo Revisionista (1925-1929)

 

El Objetivo del Sionismo

El objetivo del Sionismo es convertir gradualmente a la Tierra de Israel (incluida Cisjordania) en  un estado judío. O sea en un estado que posea un gobierno propio con una mayoría judía estable.

Esta formula es la única interpretación posible del concepto Hogar Nacional tal como se expresa en el Programa de Basilea, la Declaración Balfour y el Mandato.

Todos los documentos oficiales que contienen una interpretación diferente acerca de los objetivos del Sionismo, son declarados como carentes de validez.

 

Cisjordania

Cisjordania es parte inseparable del territorio de Eretz Israel y al igual que el resto de las partes  está incluido en los terrenos de colonización judía.

 

Aliá Masiva

El único camino para evitar el peligro previsto es el traslado cuánto más rápido posible  de las masas judías, que sufren en las condiciones dadas, a la Eretz Israel.

 

Régimen Colonizador

La participación sistemática y activa del gobierno en la colonización es indispensable para el éxito  de la colonización judía.  La dirección de Eretz Israel, debe convertirse necesariamente, de acuerdo al Mandato, en un régimen de colonización sistemática, cuya función concreta es crear las condiciones para la colonización masiva judía. ....

 

Instituciones representativas

Eretz Israel, incluida Cisjordania, es de acuerdo al Mandato, posesión del Pueblo Judío en tanto nación colonizadora por un lado  y en cuanto a la población del país por la otra. Por lo tanto, las instituciones representativas se pueden establecer en Eretz Israel sólo  a condición de que desde el primer momento de su existencia se garantice   mayoría judía en la constitución  de las misma y en proporción que se adecue a la relación numérica de la nación colonizadora y la población actual. ....

 

Los momentos sociales en la construcción

Durante el período de la construcción del estado existe un sólo mandato social  - los intereses de la construcción. Todos los demás intereses económicos, tanto de particulares, como de grupos o clases están necesariamente supeditadas a este mandato.

Cada clase de la sociedad debe ser vista durante el período de construcción sólo como una parte del cuerpo que construye: hay que satisfacer sus intereses de clase en la medida que estos es ventajoso para la construcción del estado y hay que rechazarlo si perturban la empresa.

Trabajo hebreo y mayoría hebrea son sinónimos: de aquí que el hambre del obrero judío es un peligro nacional. El boicot al trabajo hebreo - una traición nacional. Capital privado judío y la construcción del estado son sinónimos, sólo que la ganancia del capital privado es una condición previa a su fluidos, por lo tanto la lucha justificada por la ganancia de capital privado es la lucha por la construcción del estado.

Durante el período de construcción los conflictos de clase no se resuelven a través de la lucha sino a través del acuerdo,. durante el período de construcción gobierna de forma total el principio del arbitraje nacional.  Toda transgresión al principio de la conciliación nacional es una traición nacional.

Por lo tanto hay que declarar en Eretz Israel un régimen de arbitraje nacional.

 

 

 

 6- Resoluciones de la Asamblea General del Partido de los Trabajadores de Eretz Israel (Mapai), 1931

Resoluciones de la Asamblea General del Partido de los Trabajadores de Eretz Israel (Mapai), 1931

 

1. Acerca de las cuestiones políticas

a. La Asamblea autoriza la posición de nuestros representantes en el Consejo General Sionista y en el Consejo Nacional, quienes estuvieron a favor de comenzar las conversaciones y continuarlas en Londres, y le encarga al Centro seguir preservando los asuntos vitales que se encuentran a definición en las negociaciones.

La Asamblea está a favor de la participación del Yishuv en la Comisión Política, tal como lo decidió el Consejo General Sionista.

 

b. La Asamblea apoya la decisión del Consejo General Sionista  de noviembre de 1930, la cual propone al gobierno del mandato reunir una Asamblea judeo-árabe ante una "mesa redonda".

 

c. La Asamblea reconoce la necesidad de corregir el régimen constitucional en el país, con el acuerdo de judíos y árabes en base a la participación igualitaria  de los representantes judíos y árabes, junto al gobierno mandatario, en la conducción de los asuntos del país.

 

d. La Asamblea rechaza la Asamblea Legislativa propuesta por el Libro Blanco y niega toda propuesta de régimen político que implica  la dominación de un grupo nacional sobre otro, en el país o el desentendimiento del derecho del pueblo judío a erigir su hogar nacional en Eretz Israel.

 

2. Empresa económico-colonizadora

La Asamblea declara, que la situación del Movimiento Sionista y las necesidad de la construcción del país hacen necesario el enrolamiento amplio de las fuerzas del pueblo en una gran empresa económica que esté destinada a la nueva colonización. ...

 

 

 

 

 

7- Del Pensamiento de Zeev Jabotinsky sobre las relaciones con los árabes

No pretendo establecer que es imposible arribar a un acuerdo con los árabes de Eretz Israel. Lo imposible es un acuerdo voluntario. En tanto anida en los pechos de los árabes el más destello de esperanza de que podrán desprenderse de nosotros, no hay en el mundo palabras acariciadoras o atrayentes promesas que los induzcan a renunciar a esa esperanza; y ello, precisamente porque no se trata de una chusma sino de una nación viva. Y una nación viva está dispuesta a conseciones en cuestiones tan decisivas cuando ya no le queda esperanza alguna de ¨desprenderse¨y cuando todas las brechas en el muro de hierro han sido cerradas. Sóo entonces los grupos extremistas  pierden su influencia con sus consignas: No! Jamas!, y así pasa la influencia a los grupos más moderados, con proposiciones de conseciones mutuas; es en ese momento que comenzarán a negociar con nosotros en base a cuestiones concretas, como ser las garantías contra la expulsión de los árabes; la igualdad de derechos civiles y nacionales. Mi esperanza y mi fe es que en esos momentos les otorguemos realmente garantiás que los satisfagan y que ambos puebos puedan vivir pacíficamente como buenos vecinos...

                                                                    Tomado del Muro de Hierro, Zeev Jabotinsky

 8-Reflexiones de David Ben Gurión sobre el obrero hebreo

A- Nuestro movimiento siempre sostuvo la idea socialista que el partido de la clase trabajadora, a diferencia de los partidos de otras clases, no es meramente un partido clasista que se preocupa únicamente por los intereses de la clase, sino que es tambiñen un partido nacional, responsable por el futuro de la nación entera...

B- El obrero hebreo no llegó aquí como un refugiado... llegó como representante de el pueblo todo, y como un varguardista pionero en la gran empresa de la revolución hebrea conquistó su lugar en el mercado de trabajo, en la economía, en las actividades de colonización. En todas las actividades pequeñas y grandes, en su trabajo en el campo y en la ciudad... en la conquista de la lengua y la cultura, en la defensa, en la luch apor lso intereses en el trabajo, en la sastifacción de sus intereses de clases y sus intereses nacionales...en todos ellos el obrero judío fue consciente de la tarea histórica que deben ser desempeñada por la clase trabajadora, preparando la revolución que habrán de convertir al trabajo y la lablr en los elementos dominantes de la vida del país y su pueblo.

                                                                                          David Ben Gurión (1931-1933)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Actividades

 

 

    Actividad Nro.1: Entre dos posiciones

 

Edad: 14 años en adelante

Duración: 1 hora

Objetivos: Lograr que los participantes:

- analicen las posiciones de las dos fuerzas políticas principales de los años 30, el  sionismo revisionista y el sionismo laborista.                                                        

- comparen las posiciones de ambos sectores e un intento de comprender porque los abismos entre ambos sectores eran tan profundos.                                                                

 - traten de analizar en que medida estas dos corrientes políticas siguen vigentes hoy en día en el mapa político israelí y de ser así en que medida las semejanzas y diferencias giran en torno a los mismo temas o otros nuevos.                                                 

 

 

Desarrollo:

* Divide al grupo en dos subgrupos

* Entrega a cada grupo el material correspondiente, a uno las bases del sionismo laborista  o otro las del sionismo revisionista (que son presentadas en el material teórico de este capítulo).

* Pide a cada grupo que lea y analice su material tratando de contestar a las siguientes preguntas:

¿Cuál es la interpretación dada al término Hogar Nacional?

¿En qué medida se relaciona el texto a asuntos internos de la nueva sociedad, tales como economía o justicia social por ejemplo?

¿Cuál es la posición del texto acerca del Mandato Británico?

¿Cuál es la posición en relación al sistema de gobierno que deberá imperar en el país?

¿Hace el texto referencia a los pobladores árabes, qué dice?

 

* Una vez que cada grupo ha leído y analizado su texto pide a un representante del mismo que informe al resto acerca de sus conclusiones.

* Inicia ahora el debate tratando de ver con los participantes en que medida estas posiciones tienen repercusión hoy en los “herederos” de estas posturas, el partido Avodá y el partido Likud.

 

 

   

 

 

 

Actividad Nro.2: Dividir o no dividir

 

Edad: 14 años en adelante

Duración: una hora y media

Objetivos: Lograr que los participantes:

 - conozcan uno de los dilemas centrales con los que se enfrentó el liderazgo sionista en 1937

 - analicen las diferentes posiciones y  lleguen a su propia conclusión en relación al tema

 

Desarrollo:

* Reúne al grupo y cuéntales acerca de la propuesta de partición de Palestina de la Comisión Peel.

Desataca fundamentalmente:

- El estallido de los disturbios árabes de 1936

-La necesidad de la absorción de la aliá y las limitaciones impuestas por los británicos

- La crisis del judaísmo alemán después de la ascensión de Hitler al poder en 1933.

- El envío de la Comisión por parte de los británicos, para investigar la situación y sus conclusiones fundamentales: 1. Finalización del mandato y partición de Palestina (Ver Mapa adjunto) 

2. Establecimiento de un estado judío, un estado árabe y un enclave británico que debía incluir a Jerusalén.

- La diversidad de opiniones en el seno del liderazgo sionista

* Después de esta explicación general divide al grupo en subgrupos

* Cada subgrupo se convierte a partir de ese momento en un equipo de asesores de los líderes sionistas. Por lo tanto deben decidir que es lo que ellos recomendarían hacer a los líderes sionistas: ¿Aceptar la propuesta y de esa manera concretar el sueño del establecimiento de un estado judío, a pesar de la renuncia a una parte de Eretz Israel?    O seguir luchando a favor del sueño del establecimiento de un estado judío en toda Eretz Israel y rechazar la propuesta? ¿Debe prevalecer el sentido realista y aceptar lo que nos ofrecen para que podamos recibir a los inmigrantes y proseguir con la construcción o debemos continuar aspirando a ejercer nuestro derecho sobre todo el país?

* Reparte a cada grupo el material adjunto a fin de que pueda revisarlo, debatir y decidir

* Después que los subgrupos hayan terminado , reúne al grupo. Cada equipo de asesores presentará sus conclusiones. Inicia el debate, y cuenta a los participantes que la discusión llegó a su máximo en el Vigésimo Congreso Sionista que se realizo en Zurich en agosto de 1937.  El congreso aceptó una propuesta que rechazaba la propuesta de la comisión Peel pero al mismo tiempo otorgaba autorización al ejecutivo Sionista para mantener negociaciones con los británicos  a fin de ver cuales eran las condiciones de ésta para el establecimiento de un estado judío.  El Congreso Panárabe de Septiembre del mismo año rechazó la propuesta de Peel: no debía partirse el país, y Eretz Israel es sólo árabe.  Los árabes reanudaron los disturbios y en 1938 los británicos enviaron otra comisión, que fue boicoteada por los árabes. La tensión fue en aumento hasta los intentos de la conversaciones de la Mesa Redonda en Londres, en 1939 y la publicación del Libro Blanco, en vísperas del estallido de la Segunda Guerra Mundial.

 

 

Material para los grupos:

 

Jaim Weizmann

"En el informe de la comisión real hay una propuesta revolucionaria que conmovió a la Organización Sionista y al Judaísmo...  Existen dos parámetros según los cuales debemos evaluar esta propuesta...

a. En que medida puede este principio ser base para la construcción de vida judía... en qué medida podemos  sobre esta base construir vida judía...  desarrollar hombres y mujeres judíos de columna erguida y desarrollar la agricultura, la industria, el idioma, la literatura y el arte, o sea; erigir y construir todos aquellos valores que representan el contenido sagrado y santificado del sionismo. ¿Podremos hacer todo eso?

 

b. ¿En qué medida puede esta propuesta ser la solución para el problema judío?...   No se trata de realizar una cuenta matemática del tamaño de tierra que nos ofrecen...