Sionismo antes del Movimiento Sionista


Sionismo
antes del Movimiento Sionista
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¿Qué
sabían
los estudiantes universitarios judío
de Rusia acerca sobre la planificación
y el trabajo físico
que implicaba preparar la tierra para cultivar naranjas, lechugas, algodón
o flores?
¿Acaso
la elección
de Palestina no fue realmente extraordinaria teniendo en cuenta que podían
perfectamente haber emigrado a los EE.UU., como lo estaba haciendo la
mayoría
de los desesperados judíos
rusos?
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Los
judíos
no son una nación
viviente; en todos lados son extranjeros y por lo tanto son despreciados.
La
emancipación
política
y civil de los judíos
no es suficiente para elevar su estima ante los pueblos.
El
único
y apropiado remedio será
la creación
de una nacionalidad judía,
de un pueblo viviendo sobre su propia tierra, la autoemancipación
de los judíos;
su emancipación
como nación
entre las naciones a través
de la adquisición
de un hogar propio...
El
momento actual es el más
favorable para la implementación
del plan aquí
expuesto...
La
regeneración
nacional de los judíos
debe iniciarse con la reunión
de un Congreso de Notables judíos.
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El
histórico
año
de 1897 marca el éxito
de Hertzl al lograr reunir 197 delegados en el Congreso Sionista. Ese fue el
verdadero comienzo e impulso de las actividades coordinadas del sionismo en el
mundo. Sin embargo, ideas de sionismo, de colonización
y de trabajo de la tierra, de renovación
del idioma hebreo, así
como el establecimiento de grupos sionistas, existían
mucho antes de que el periodista vienés
comenzara su propia carrera sionista. Incluso algunas de las ideas centrales de El Estado Judío
habían
sido escritas anteriormente. La cita que aparece previamente, por ejemplo, no
fue escrita por Hertzl sino por León
Pinsker, un médico
judío-ruso
que escribió
en 1882, un panfleto titulado Autoemancipación.
El 10 de febrero de 1896 Hertzl escribió
en su diario:
Leí
hoy el panfleto [de Pinsker}...
Una pena que no lo haya leído
antes de escribir el mío.
...tal vez hubiera abandonado mi propia iniciativa.
Incluso
Pinsker y ni que decir de Hertzl,
no fue el primero en reconocer que la dispersión
de los judíos
y su presencia entre las naciones era extraña,
anormal. Moisés
Hess, un judío
alemán
asimilado, socialista, colaborador muy cercano de Karl Marx, escribió
en 1862 un libro llamado Roma y Jerusalén.
Después
de 20 años
de alejamiento he retornado a mi pueblo.
Entonces
Hess realizó
la siguiente observación:
El
fanatismo religioso dejará
de ser la causa del odio a los judíos
en los países
más
avanzados culturalmente, pero a pesar del Iluminismo y la emancipación,
el judío
en el exilio,
que reniega de su nacionalidad, no ganará
nunca el respeto de las naciones entre las que vive. Podrá
ser ciudadano naturalizado, pero nunca logrará
convencer a los gentiles de la total renuncia su propia nacionalidad.
Un
observador más
temprano aún,
el rabino sefaradí
Yehudá
Alkalay entendió
ya en 1845 (!), como lo hicieron Pinsker y Hertzl después,
que la redención
de Israel debería
comenzar a través
del propio esfuerzo:
La
Redención
comenzará
con los esfuerzos de los judíos
mismos; deben organizarse y unirse, elegir líderes y abandonar los países
del exilio.
Hertzl,
Pinsker y Hertzl provenían
de un ambiente judío
asimilacionista y por esta razón
sus “recorridos de identidad” fueron un poco traumáticos.
Alkalay, por su parte, estaba
arraigado y profundamente comprometido con la tradición
y la religión
judía
pero dio a sus ideas tradicionales un molde
que tenía
una marcada impronta sionista. Permaneciendo en el marco de la tradición
intentó
modificar la forma en la que los judíos
religiosos entendían
la dirección
de la misma. Se refirió,
por ejemplo, a la lengua hebrea, considerada hasta entonces un idioma para la
oración
y el estudio únicamente:
Deseo
dar testimonio del dolor que siempre sentí
por el error de nuestros antepasados, que permitieron que nuestra Lengua Sagrada
sea olvidada. Por esta razón
nuestro pueblo se dividió
en setenta pueblos; nuestra única
lengua fue reemplazada por las setenta lenguas de los países
del exilio.
Su
libro Minjat Yehudá,
fue
escrito en hebreo.
La
visión
de Alkalay, fue una de las que tuvo más
repercusión,
justamente por provenir del mundo tradicional:
La
organización
de un cuerpo internacional judío
es en sí
misma el primer paso hacia la Redención,
porque a partir de esta organización
se creará
una asamblea autorizada de ancianos y de los ancianos, aparecerá....
el Mesías.
El
rabino Tzví
Hirsch Kalisher, tenía
una perspectiva similar combinada con una mayor capacidad organizativa. En su Derishat
Shalom escrito en 1862 (el mismo año
que Hess publicó
su libro) Kalisher dice:
¡Mi
estimado lector! Quítese
de encima la cobertura de la costumbre, que el gentío
popular piensa, que en este momento el Mesías
tomará
un gran Shofar para atronar a todos los habitantes del universo. No es así,
sino que el comienzo de la redención
será
por medio del despertar del espíritu
de los filántropos
y por medio de la voluntad de los reinos de reunir una parte de los dispersos de
Israel en la Tierra Santa.
Kalisher
prestó
atención
al hecho que hasta ese momento los filántropos
habían
sido llamados a ayudar sólo
a los judíos
necesitados de la Tierra Santa. No existía
una “economía
judía”
digan de tal nombre y la mayoría
de los judíos
pasaban gran parte de sus días
estudiando y rezando.
...
Sugiero que se establezca una organización
para fomentar la colonización
en la Tierra Santa, con el propósito
de adquirir y cultivar granjas y viñedos...
si estamos inspirados por el fervor del trabajo de la tierra con nuestras
propias manos, seguramente Dios nos bendecirá...
Otra
gran ventaja de la colonización
agrícola
es que tendremos el privilegio de poder observar los mandamientos religiosos que
se relacionan al trabajo de la tierra en la Tierra Santa...
Pero,
más
allá
de todos ellos, la agricultura judía
será
un estímulo
para la Redención
Mesiánica
final.
No
sólo
que muchos de los elementos del pensamiento sionista ya existían
antes de Hertzl sino que en la Tierra de Israel, Palestina, se llevaba a cabo
una gran actividad. Kalisher logró
convencer a la organización judía-francesa,
la Alliance Israelite Universelle, a que arrendara un terreno de 650 hectáreas
de tierra en las afueras de Yafo para establecer allí
en 1870, Mikve Israel, la primera escuela agrícola.
(Irmiahú,
Jeremías,
14:8 y 17:13).
Como
resultado de la acción
conjunta de los judíos
de Palestina y filántropos
judíos
de la diáspora
también se establecieron nuevos poblados. Sir Moisés
Montefiore, judío
británico
y hombre de finanzas, que viajaba
frecuentemente a Palestina y había
sido testigo de las deplorables condiciones en las que vivían los judíos
de la Ciudad Vieja de Jerusalén,
construyó
un pequeño
barrio residencial fuera de las murallas, del otro lado del valle, al sudoeste
de la Puerta de Yafo, en 1860. Unos años
antes había
construido un molino en el mismo lugar para garantizar la producción
de pan para los necesitados de la ciudad. Montefiore fue gradualmente aumentando
su apoyo.
No
menos importante fue el hecho que algunos de los miembros de la comunidad judía,
nativos de Jerusalén, comenzaron a desarrollar poblaciones fuera de las
murallas de la ciudad: Najalat Shivá,
Mea Shearim. En 1878, después
de tres años
de averiguaciones, el líder
del grupo jerosolimitano, Yoel Moshé
Salomón,
compró
un terreno fértil
al noreste de Yafo. El grupo construyó
allí
pequeñas
cabañas,
recibió
una breve capacitación
agrícola
en Mikve Israel y se estableció
con sus 26 familias en los que llamarían
Petaj Tikva (Oseas 2:17). Vencidos por las enfermedades, el hambre y la inundación
del Yarkon, los que sobrevivieron retornaron a Jerusalén.
Todo
esto y mucho más
tuvo lugar antes que Pinsker redactara su panfleto. Cuando se reunió
el Primer Congreso Sionista, había
en Palestina alrededor de 20.000 colonos judíos
recién
arribados. Estos eran un muy pequeño
porcentaje de los cientos de miles
de judíos
que huían
de sus hogares en Rusia y Rumania, escapando de la pobreza y los pogroms,
quienes se dirigían
mayoritariamente a América
y a Inglaterra. De este pequeño
porcentaje de colonos que llegaron a Palestina
había
un puñado
que lo habían hecho con la ayuda y el apoyo de grupos sionistas que se existían
en docenas de localidades a lo
largo y ancho de Rusia. Todos estos grupos, algunos orientados al estudio del
hebreo y la historia judía,
otros a la autodefensa, otros incluso a los deportes,
eran conocidos bajo el nombre de los “Amantes de Sión”
- Jovevei Tzión.
Pinsker se transformó
en el líder
de esos grupos, encargándose
de ayudar a orientar a la mayor cantidad de emigrantes posible, al trabajo de la
tierra en Palestina.
El
más
legendario de estos grupos se llamó
BILU, un acrónimo
del versículo
hebreo: Beit Yaakov Lejú
Veneljá
(Casa de Yaakov, ¡vayamos y andemos! Yshaiahú,
Isaías,
2:5). Los miembros del grupo que se asentaron en Palestina (alrededor de 50 de
un grupo de 500) reflejaban muchas de las características
y valores que serían
conocidos con el nombre de Jalutziut, pionerismo. En primer lugar eran jóvenes,
en su mayoría
estudiantes universitarios. En muchos casos se habían
acercado al sionismo movidos por las mismas razones que lo hicieron Hess y
Pinsker y posteriormente Hertzl (que era en ese momento contemporáneo
a ellos).Ser un
estudiante universitario judío en Rusia quería decir por definición, que sus
familias habían cruzado una barrera cultural. También significaba estar
expuestos al odio a los judíos.
En
segundo lugar, mientras la mayoría
de los miembros del BILU (por no mencionar a los miles que pertenecían
a otros grupos de Jovevei Tzión)
se contentaban con discutir y debatir acerca de la colonización judía,
un puñado
de ellos, incluidos algunos de los líderes
principales, optaron por levantar sus raíces
e ir hacia ella. Zeev Dubnow uno de los miembros del grupo lo expresó
así:
Queremos...
retornar a los judíos
la independencia política
que les fue saqueada hace 2000 años
atrás.
Y si lo queréis
no será
una leyenda.
Debemos establecer poblados agrícolas,
fábricas
e industrias. Debemos desarrollar la industria y ponerla en manos judías.
Y... debemos dar a la juventud entrenamiento militar y
proveerla de armas.
Catorce
Biluim desembarcaron en Yafo en julio de 1882 y el mismo día
se trasladaron a Mikve Israel. Otros se les unieron más
tarde.
Tercero,
los Biluim estaban comprometidos a “ensuciarse las manos”, considerando el
trabajo físico
productivo de la tierra como la base para la creación
de una nueva sociedad. Así
como uno puede sentir la conmoción
que estos jóvenes
experimentaron, puede también
percibir su clara conciencia de que estaban involucrados en los inicios de una
revolución
judía:
Mientras
estaba en Rusia soñaba
con trabajar ocho horas diarias y dedicar el resto de mi tiempo a asuntos del
espíritu.
Pero como puede la mente absorber algo cuando
la espalda está
a punto de quebrarse y uno es vencido por la fatiga...
cuando lo único
que uno quiere al regresar del trabajo es tragar su cena y echarse a dormir.
Finalmente,
ellos deliberaban acerca de su organización
social interna. Lo que tenían
lo compartían.
Vivían juntos en comuna. De hecho, los Biluim veían
toda su existencia no sólo
como la construcción
de un nuevo tipo de judío
sino como la creación
de una nueva clase de ser humano. No estaban dispuestos a seguir viviendo a
costas de los agricultores y los trabajadores industriales. Estos hijos de la
emergente clase media judía
de Rusia apostaron por los trabajadores del mundo y lo hicieron como judíos
nacionalistas. Estas pocas docenas de jóvenes
eran radicalmente revolucionarios, querían
cambiar el mundo.
Los
planes de los Biluim eran realmente irrealizables. Si bien estaban muy
motivados, carecían
de toda preparación,
habían
abandonado Rusia sin ningún
apoyo económico
para mantenerse, no tenían
experiencia en el trabajo agrícola;
¡Eran unos soñadores!
¿Qué
sabían
realmente los estudiantes universitarios rusos acerca de la planificación
y el trabajo físico
que implicaba preparar la tierra para cultivar naranjas, lechugas, algodón
o flores? De hecho su sueños
se encontraron con realidades. No eran suficiente cantidad de personas, no había
suficiente dinero; las condiciones eran insostenibles. Se trasladaban de un
lugar a otro por toda Eretz Israel. Algunos, se quedaron en Mikve Israel como
trabajadores asalariados, otros se trasladaron a la nueva colonia establecida
por el Barón
Edmund de Rothschild, Rishon Letzión
y otros se establecieron en Jerusalén.
Los grupos en Rusia quedaron atrás.
Finalmente fue logrado un arreglo económico
en 1884 con el establecimiento de la colonia Gedera y los Biluim que quedaban se
establecieron allí
de manera permanente.
Los
Biluim fueron los más
famosos de estos 20-25.000 inmigrantes judíos
que constituyeron la Primera Aliá.
Los otros no eran tan revolucionarios. Pero teniendo en cuenta que podían
perfectamente haber emigrado a los EE.UU. (la así
llamada Goldene Medine, el País
del Oro) su opción
por Palestina fue realmente extraordinaria.
Muchos de ellos se establecieron en centros de población
ya existentes como Yafo, Jerusalén
y Haifa. Otros lo hicieron en las nuevas colonias establecidas por Sir Edmund
Rothschild.
Sir
Edmund, del brazo francés
de la poderosa familia, estaba profundamente preocupado e involucrado con el
futuro del pueblo judío
y consideró
a la colonización
en Palestina vital para la continuidad del mismo. Por supuesto, tenía
los recursos financieros y humanos para hacer algo al respecto. Rothschild fue
popularmente conocido como Hanadiv Haiadua (el famoso benefactor). Sin su apoyo
en ese momento podemos preguntarnos si la empresa sionista habría
triunfado. Sir Edmund estableció
Rishon Letzión,
Zijron Yaakov (al sur de Haifa), Rosh Pina (este de Safed) y ayudó
al restablecimiento de Petaj Tikva. Su
preocupación
no era distante: visitó
Eretz Israel muchas veces. Sus primeras visitas fueron en 1887 y 1893. Tenía
sus propias ideas acerca de cómo
debía
progresar la colonización
en Palestina y sus ideas eran muy diferentes a las de Hertzl y
los Jovevei Tzión.
Las puso en práctica
y se convirtieron en parte del un gran tapiz que emergía.
En
el momento que el Dr. Hertzl se ponía
de pie en su Primer Congreso Sionista, habían
sido ya invertidas en la empresa sionista unas cuantas décadas
de pensamiento, dinero y actividad. La mayoría
de los 197 delegados representaban esos intereses reales:
de grupos de Jovevei Tzión,
de colonos, de
filántropos.
Pero también
había
quienes no correspondían
a ninguna de esas líneas
de pensamiento, ni la de Hertzl, ni la de los colonos, ni la de los filántropos
o los Jovevei Tzión.
Veinticinco
periodistas cubrieron el evento: el sionismo era noticia.
Fuentes
J.
N. Bialik escribió dos famosos poemas inmediatamente después
del pogrom de Kishinev, uno breve que traemos aquí
un
poema
épico
de varias páginas
llamado; "En la ciudad de la Matanza" (puedes encontrar la traducción
en las antologías
de Bialik al español.
Por su amplitud no pudimos traerlo aquí)
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En
la Matanza
J. N. Bialik
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