El placer de aprender
Adela Negro es una joven inmigrante oriunda de Brashov, una pequeña población de Rumania situada en los Cárpatos, que llegó a Israel en junio de este año. Cuando empiece a ir al colegio a principios de septiembre, ya conocerá muy bien a sus compañeros del séptimo grado, con los que compartió las actividades de una de las colonias de vacaciones llamadas «Kefiadas» (de la palabra kef que significa placer, diversión) en Arad.
Adela es sólo una de los 1700 alumnos de escuelas primarias de Israel que participaron este año en las kefiadas organizadas en todo el país con los auspicios de la Agencia Judía y la Unión de Comunidades Judías de Norteamérica en el marco de Partnership 2000. Las colonias tienen como finalidad ofrecer a los niños de familias de escasos recursos la ocasión de disfrutar de las vacaciones de verano en un marco educativo. Este año participaron también en las kefiadas 114 voluntarios de
cuatro comunidades estadounidenses, que se dedicaron mayormente a enseñar inglés.
Adela, que habla muy bien el inglés, llegó a la colonia a sólo una semana de su arribo al país. "Adela es una niña con aptitudes y talentos excepcionales, muy sociable y ansiosa por adquirir conocimientos", dice Ora Cohen, que trabaja en el Centro de Integración en Arad, donde vive Adela. Después de la kefiada, la niña asistió a las clases del ulpan con su madre, Mónica, y ya domina muy bien el hebreo.
En este número:
La receta de la semana
Tukanitsa - Carne guisada a la rumana