Hotelería en Arad
Los veintiún estudiantes del curso integral de hotelería iniciado este año en el Centro de Integración «Yafit» de la Agencia Judía en la ciudad de Arad comienzan esta semana un periodo de trabajo práctico y especialización en las áreas de recepción y administración doméstica de los hoteles de la zona de Arad y el Mar Muerto. El curso integral está dirigido por la escuela de hotelería que funciona en el Centro Yafit y es una filial del Instituto Superior de Enseñanza Tecnológica de Beersheba.
Según informa el director del Centro de Integración y director de la escuela de hotelería, Avishai Fital, el curso dura 18 meses y prepara a los estudiantes para trabajar en todas las áreas de la hotelería del país. Es el curso más largo del Ministerio de Trabajo y está dividido en cuatro campos principales: cocina, recepción, administración doméstica y producción de eventos. La composición del estudiantado es heterogénea: hay inmigrantes, nativos y jóvenes que finalizaron su servicio militar. Fital destaca que al final del curso, los egresados reciben un diploma que les habilita en cada uno de dichos campos.
En el Centro de Integración de la Agencia Judía en Arad residen 145 inmigrantes y estudiantes judíos. Entre los programas del Centro se encuentran el plan WUJS, destinado a los estudiantes judíos del mundo entero, un ulpan de hebreo, cursos preparatorios de hotelería y capacitación para las distintas profesiones del sector hotelero.
En este número:
La receta de la semana
Confitura de cerezas
Ingredientes
1 kg de cerezas
4 tazas de azúcar
Jugo de ½ limón
Preparación
Deshuesar las cerezas.
Disponer en un recipiente hondo las cerezas y el azúcar en capas alternadas, cubrir el recipiente y dejar macerar las cerezas durante toda la noche.
Colocar las cerezas maceradas en una cacerola y poner al fuego hasta que rompa el hervor. Seguir cociendo a fuego muy lento hasta que el azúcar se disuelva completamente. Agregar el jugo de limón.
Seguir cociendo hasta que se formen burbujas transparentes y se reduzca el líquido. Envasar las cerezas en frascos esterilizados, cubriéndolas con su almíbar.
Conservar en sitio fresco, sin exponer la confitura a la luz.
¡Buen provecho!
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